Francia dejó en manos de los líderes africanos un eventual recurso a la fuerza para desalojar del poder a Gbagbo.
24 dic 2010 . Actualizado a las 02:35 h.Alassane Ouattara, el presidente de Costa de Marfil reconocido por la comunidad internacional, reclamó ayer el envío de una misión del Tribunal Penal Internacional para investigar los incidentes violentos ocurridos tras las elecciones, y llamó a expulsar por la fuerza a Laurent Gbagbo del palacio presidencial. Según la ONU, la violencia poselectoral causó al menos 173 muertos.
«Entre el 16 y el 21 de diciembre funcionarios de derechos humanos han confirmado denuncias de 173 asesinatos, 90 casos de tortura, 471 detenciones y 24 desapariciones forzadas o involuntarias», dijo la alta comisaria adjunta de la ONU para derechos humanos, Kyung-wha Kang.
A instancias de Nigeria y de EE.?UU., el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, en Ginebra, celebró ayer una reunión especial dedicada a Costa de Marfil, en la que se aprobó una resolución en la que se denuncian las «atrocidades y las violaciones de los derechos humanos» cometidas en la ex colonia francesa desde las elecciones. Ante las reticencias de países norteafricanos, la resolución no incluyó el llamamiento a respetar la voluntad del pueblo.
Gbagbo se niega a dejar el poder, en el que lleva 10 años, tras los comicios del 28 de noviembre, que ganó Ouattara y que fueron avalados por la comunidad internacional.
Recurso de la fuerza
Francia dejó en manos de los líderes africanos un eventual recurso a la fuerza para desalojar del poder a Gbagbo. Hoy tiene lugar una importante reunión de la Comunidad Económica de los Estados de África del Oeste (Cedeao). Mientras, la comunidad internacional ha empezado a estrangular sus recursos financieros.