Valones y flamencos se lo montan por separado

La Voz

INTERNACIONAL

26 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La rueda de prensa en la que Leterme presentó ayer el programa del semestre belga fue una perfecta representación de la realidad política de su país. El primer ministro habló en tres idiomas (francés, inglés y neerlandés), saltando de uno a otro con pasmosa naturalidad, y presentó un folleto, ¿Quién es quién? , en cuya primera página, y antes de la lista de ministros, aparecen hasta cinco mandatarios: él mismo, los presidentes de las tres regiones del país (Flandes, Valonia y Bruselas) y el de la comunidad germanófila (al este de Bélgica habitan 30.000 personas que tienen como lengua materna al alemán, que también es oficial allí).

Leterme aseguró que el programa se ha realizado en colaboración con «todos los actores institucionales de Bélgica y su sociedad civil», pero lo cierto es que flamencos y valones, como sucede en casi todos los ámbitos de su convivencia y como era de esperar, ya han empezado a organizarse por su cuenta.

Así, los Gobiernos regionales de Flandes y Valonia, que tienen plenas competencias en diversas materias, han convocado por separado reuniones sobre temas conexos e incluso idénticos, dejando boquiabiertos a funcionarios y técnicos de algunas direcciones generales de la Comisión Europea.

Agenda poselectoral

Curiosamente, que la crisis de Bélgica no afecte al mandato europeo, como quiere Leterme, puede depender precisamente de que los belgas tarden en formar un nuevo Gobierno. Porque, de esa forma, el que ahora tiene el poder podrá dedicarse en exclusiva a gestionar los asuntos relacionados con Europa, y no a enfrentar la difícil agenda poselectoral en la que se hayan sumidos el resto de los líderes.

El rey ha encargado al independentista flamenco Bart de Wever, ganador de las elecciones al frente de la Nueva Alianza Flamenca, que negocie la formación de un Gobierno para el que necesitará alianzas en Valonia. De Wever, que hace poco reiteró su convicción de que Bélgica acabará desapareciendo como país, se ha dado de plazo hasta el mes de octubre.