Los talibanes atacan la mayor base de la OTAN en Afganistán

Sardar Ahmad BAGRAM/AFP.

INTERNACIONAL

Un estadounidense y once rebeldes perecieron en el asalto, enmarcado en la anunciada yihad insurgente

20 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Un trabajador estadounidense y once talibanes perecieron ayer de madrugada en el ataque lanzado por insurgentes islamistas contra la mayor base militar de la OTAN en Afganistán. Este nuevo ataque, en el que participaron kamikazes, se perpetró unos días después de que los talibanes anunciaran el lanzamiento de una serie de operaciones de yihad (guerra santa) contra las fuerzas de la OTAN y contra los extranjeros en general.

«Once talibanes murieron y nueve soldados de la ISAF resultaron heridos en el ataque de Bagram», declaró la mayor Virginia McCabe, portavoz de la base. El civil estadounidense trabajaba para una sociedad contratista de la OTAN.

Los insurgentes atacaron la inmensa base con «cohetes, granadas y armas automáticas», pero no consiguieron entrar en el recinto, destacó McCabe. El asalto se lanzó desde varios puntos, «todos muy cercanos», pero «la réplica de nuestros soldados fue muy rápida», agregó.

Zabihulá Mujahid, portavoz de los insurgentes, detalló que los asaltantes fueron 20 kamikazes talibanes, que atacaron la base de Bagram por los flancos este y oeste» a las 5.00 horas (2.30 en España). «Cuatro activaron su cinturón con explosivos», afirmó. El campesino Zemaray Malikzada, que vive a un centenar de metros de la base, relató como «helicópteros estadounidenses abrieron fuego y los terroristas disparaban». Ahmad Jawed, otro campesino, dijo que un asaltante le «mostró su cinturón con explosivos. Escapé corriendo. La policía y los norteamericanos lo persiguieron y luego se hizo estallar.

En Bagram, a unos 60 kilómetros al norte de Kabul, se encuentra la mayor base militar de la OTAN en Afganistán, bajo mando y control del Ejército de EE.?UU., que compone más de dos tercios de las fuerzas internacionales en el país. El ataque tuvo lugar después de una jornada trágica el martes para la fuerzas internacionales, que perdieron ocho militares, seis de ellos en un atentado con coche bomba -el más mortífero en Kabul desde hace casi un año y medio- contra un convoy de la OTAN.