El alto mando puede ser fiel a Chávez, pero hay militares que no ocultan su desazón por la politización de las Fuerzas Armadas
29 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.La supuesta presencia cubana en el corazón de las Fuerzas Armadas venezolanas y el deseo del presidente Hugo Chávez de mostrar que los militares comparten su proyecto socialista está generando malestar y rechazo en la institución castrense, según expertos.
En las últimas semanas, 173 militares, algunos de alto rango, fueron dados de baja por decreto y un general de brillante trayectoria se retiró y denunció la «cubanización» del Ejército.
«Chávez quiere amedrentar y dejar muy claro el nuevo rumbo de la Fuerza Armada nacional en la que no hay espacios para mantener una postura puramente institucional», declaró Rocío San Miguel, de la oenegé Control Ciudadano.
Definidas por Chávez como antiimperialistas, revolucionarias y socialistas, las Fuerzas Armadas son calificadas por ley de bolivarianas. Y usan la consigna «Patria socialista o muerte. ¡Venceremos!». Su lealtad es esencial para el presidente. «Nunca antes jamás hubo en la Fuerza Armada más alta mística, moral, patriotismo y unidad hacia dentro de su estructura y hacia fuera, con el país, con el Gobierno revolucionario», dijo Chávez.
Dolor de cabeza de Chávez
Para los expertos, el alto mando militar puede ser fiel a Chávez, pero «es inocultable que hay una grieta que el presidente no logra solventar». «Es un dolor de cabeza para Chávez. Debería deshacerse de la mitad del Ejército para depurarlo y sabe que no lo puede hacer», aseguró San Miguel.
El pasado domingo, Chávez decretó un aumento salarial del 40% para todos los militares, un «bozal» destinado a silenciarlos, según esta experta.
Para Domingo Irwin, historiador y experto en seguridad y defensa, en las Fuerzas Armadas se aprecia un «proceso de reestructuración» y una «politización partidista» que está provocando «tensiones internas».
En palabras del general Antonio Rivero, ex director de Protección Civil y oficial de gran prestigio que acaba de pedir su retiro por la «intromisión de militares cubanos» en las Fuerzas Armadas, el Ejército vive «una depuración por razones ideológicas». «No se me puede negar que la consigna ''patria socialista o muerte'' se opone a la Constitución y obedece al partido [de Chávez]. Nadie me puede negar que el uso del uniforme militar por parte del presidente, o las milicias, en su forma actual, son contrarios a la Constitución», dijo Rivero.
Según él, la inclusión de militares cubanos en las Fuerzas Armadas «va más allá de lo que debería ser permitido» y alcanza áreas estratégicas como la inteligencia. «Ponen en peligro nuestra soberanía. Podrían tener informaciones que no puede conocer un país extranjero que mañana puede estar aliado a un enemigo nuestro», aseguró.