Dos hermanos chinos de la etnia minoritaria musulmana uigur presos en Guantánamo desde hace ocho años llegaron ayer a Ginebra.
El Gobierno chino recibió muy mal la decisión de Suiza de acoger a los detenidos y advirtió de que sus relaciones bilaterales podrían verse perjudicadas si los dos uigures, a quienes Pekín acusa de ser terroristas, pisaban tierras helvéticas. Los dos hermanos esperan rehacer sus vidas acogidos en el cantón suizo de Jura, según comunicó el jefe del Gobierno del cantón francófono del noroeste del país alpino, Julliard Charles.
Por otro lado, Georgia confirmó ayer la llegada la víspera de tres presos de Guantánamo originarios de Oriente Medio. No son peligrosos, ya que no se les culpa de ningún delito, por lo que podrán vivir en libertad.