EE.UU. tiene el germen islamista dentro de casa; el último ejemplo es Yihad Jane, que ayer se declaró inocente de planear la muerte del sueco que caricaturizó a Mahoma
19 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Si hay un terrorista ideal es aquel que pasa más inadvertido. Y ¿quién puede pasar más desapercibido en Estados Unidos que una norteamericana bajita, rubia, de ojos azules, 46 años y nacida en Míchigan? Pues eso mismo es lo que pensaba ella, Colleen LaRose. O Yihad Jane, como se hacía llamar en los sitios web que conectan a extremistas islámicos.
Fue detenida por el FBI en octubre, en un suburbio de Filadelfia, donde vivía. La acusaron de «conspiración para suministrar apoyo material a terroristas», entre otros cargos. En una vista celebrada ayer, LaRose se declaró inocente. El juicio fue señalado para el 3 de mayo.
Pero LaRose es solo un ejemplo más de una tendencia que tiene muy preocupado a EE.?UU.: el homegrown terror, es decir, el terror hecho en casa. El caso de LaRose es, hasta ahora, único porque esta mujer no procedía ni de un país ni de una familia musulmana, pero en los últimos meses ha crecido el número de estadounidenses dispuestos a luchar por la guerra santa.
Precisamente ayer compareció ante la Justicia David Coleman Headley, un estadounidense de 49 años, hijo de un diplomático paquistaní. Ante un tribunal de Chicago se declaró culpable de terrorismo por participar en la preparación de los atentados de Bombay en el 2008 e intentar matar al autor de una caricatura de Mahoma en el diario danés Jyllands-Posten . En dos ocasiones, en diciembre y enero, se había declarado inocente.
Los otros casos
El caso que encendió la alarma fue el del comandante Nidal Malik Hasán, el psiquiatra musulmán del Ejército de EE.?UU. que mató a trece compañeros en la base de Fort Hood en noviembre.
Y el más peligroso fue el de Nayibullah Zazi, un conductor de autobús de Denver (Colorado) de origen afgano. Zazi, que fue detenido en septiembre, se ha declarado culpable de planear un atentado masivo contra el metro de Nueva York. La actuación de las fuerzas de seguridad impidió que lo llevara a cabo, pero había recibido entrenamiento en Pakistán y había comprado ya, junto a sus cómplices, el material necesario para fabricar los explosivos.
O Michael Finton, también conocido como Talib Islam, un cocinero nacido en California y que tras convertirse al islam pretendía atentar contra un edificio federal en la capital de Illinois, Springfield, en el 2009 cuando fue arrestado por el FBI.
Por lo que se refiere a Colleen LaRose, los fiscales dicen que aceptó planear el asesinato del dibujante sueco Lars Vilks, que se convirtió en objetivo de los radicales islámicos por dibujar a Mahoma con el cuerpo de un perro. La acusación dice que aceptó el encargo por escrito con un correo electrónico en el que habría afirmado: «Voy a hacer de ello mi objetivo hasta lograrlo o morir en el intento».
Está también acusada de intentar reclutar a otras mujeres occidentales como ella que sirvieran de tapadera a los terroristas, y de recaudar dinero.