Así se expresa la coruñesa Bárbara Villar Lago, que todavía no se ha sacado el susto del cuerpo, después de ver como la tierra no paraba de temblar y los edificios se venían abajo en Talca, Chile.
02 mar 2010 . Actualizado a las 12:34 h.«Nos queremos ir de aquí lo más rápidamente posible». Así se expresa la coruñesa Bárbara Villar Lago, que todavía no se ha sacado el susto del cuerpo, después de ver como la tierra no paraba de temblar y los edificios se venían abajo en Talca. Bárbara forma parte del grupo de diez estudiantes que la Universidad de A Coruña tiene en Chile ?tres están en Santiago, seis en Viña del Mar, y Barbará en Talca?. La UDC ya ha contactado con ellos y confirmado que se encuentran bien. La que tardó más en ser localizada fue precisamente Bárbara, puesto que adelantó su viaje a Chile y no había avisado a la UDC de su partida. Además, su situación era la más complicada al hallarse en una ciudad muy afectada por el terremoto, con 544 muertos y cuatro desaparecidos.
«Cuando empezó el terremoto salimos a la calle, y vimos cómo se derrumbó todo. Cuando paró, se hizo de día y nos vinimos para las afueras», explicó la estudiante coruñesa de Derecho, que justificó que hubiese adelantado su viaje a Chile para «ir asentándonos y conociendo el país». El hostal en el que residía junto a otras estudiantes españolas quedó destruido y ahora tres de ellas ?de Valencia y Huelva? están acogidas por una familia que reside en las afueras de Talca y que por el momento dispone de alimentos y agua, aunque no de electricidad.
La joven pudo contactar con sus padres y explicarles que está bien y que también habían hablado con los responsables del Consulado español en Chile, que les anunciaron que, de momento, «no tienen manera de venir a buscarnos, y no hay una fecha aproximada de cuándo lo van a hacer». Confiesa que quiere marcharse cuanto antes, una situación que comparte con sus compañeras: «Nos queremos ir de aquí lo más rápido posible, porque esto no es seguro».
Según explicó ayer la vicerrectora de Estudiantes e Relacións Internacionais, María Xosé Martínez, ya se habían puesto en contacto primero con la familia de la chica y luego con ella, así como con el consulado, organismo al que le habían remitido todos los datos de los estudiantes coruñeses. Ahora, esta entidad es la encargada de decidir y coordinar si se repatría o traslada a estos estudiantes, dependiendo de si se encuentran dentro del perímetro delimitado como zona catastrófica.