Anders Fogh Rasmussen eludió hablar de un posible ingreso en la Alianza, al que se opone el nuevo mandatario de Ucrania.
12 feb 2010 . Actualizado a las 15:51 h.La OTAN recordó hoy al presidente electo de Ucrania, Víctor Yanukóvich, su compromiso de profundizar la relación estratégica con ese país y ayudarle en su proceso de reformas, aunque eludió hablar de un posible ingreso en la Alianza, al que se opone el nuevo mandatario.
Yanukóvich, vencedor de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales del domingo pasado, se muestra totalmente en contra al ingreso de Ucrania en la OTAN, ya que más de la mitad de la población se opone a esa posibilidad.
El secretario general de la Alianza Atlántica, el danés Anders Fogh Rasmussen, felicitó hoy a Yanukóvich por su victoria y recalcó que los comicios fueron totalmente democráticos y «un ejemplo» para la región.
«La OTAN está comprometida a profundizar nuestra relación estratégica con Ucrania, incluyendo la asistencia, donde sea posible, al proceso de reformas» de ese país, señaló Rasmussen en un comunicado.
El responsable de la Alianza señaló también su confianza en «trabajar estrechamente» con el nuevo presidente ucraniano.
Rasmussen no habló en su mensaje de felicitación sobre un hipotético ingreso de Ucrania en la OTAN, de la que era promotor el presidente saliente, Víctor Yúschenko, partidario de un giro estratégico hacia Occidente y enemigo declarado de Rusia.
El ingreso de Ucrania y Georgia en la Alianza fue una cuestión que generó división entre los países miembros hace dos años, cuando el entonces presidente de EEUU, George W. Bush, promovió activamente que se les concediera el Plan de Acción para la Adhesión (MAP), el equivalente a un estatus de países candidatos.
Sin embargo, la cumbre de la OTAN de Bucarest de 2008 acordó que ambos países serían miembros de la organización algún día pero sin darles el MAP, aunque la Alianza ha continuado colaborando en los procesos de reformas de ambos países.
Rusia, vecino de Ucrania y Georgia, mantiene su firme rechazo a una nueva ampliación de la OTAN hasta sus fronteras y con países que formaron parte de la desaparecida Unión Soviética.