El juez ordenó hoy la interrupción del proceso en atención a las dolencias en el pecho, acompañadas de dolor de cabeza y agotamiento del encausado.
14 ene 2010 . Actualizado a las 15:44 h.El juicio contra el presunto criminal nazi de origen ucraniano John Demjanjuk quedó hoy de nuevo en suspenso, por segunda vez desde su apertura el pasado noviembre, al presentar el casi nonagenario acusado problemas de salud.
El juez de la Audiencia de Múnich, Ralph Alt, ordenó hoy la interrupción del proceso en atención a las dolencias en el pecho, acompañadas de dolor de cabeza y agotamiento del encausado, al que se imputa complicidad en la muerte de 27.900 judíos en el campo de exterminio de Sobibor, en la Polonia ocupada.
Demjanjuk, quien sirvió en ese campo como «Trawniki» -guarda voluntario- entre marzo y octubre de 1943, fue entregado por Estados Unidos el pasado mayo y desde entonces está en prisión preventiva.
El juicio se abrió el pasado noviembre y sufrió ya la primera interrupción en la tercera vista, al presentar el procesado síntomas de infección y fiebre.
La suspensión se produjo después de que la lectura de los cargos, en que dejaba se hacía hincapié en la crueldad de los «Trawniki», así como en el hecho de que Sobibor era un campo destinado exclusivamente al exterminio y que quienes eran deportados ahí eran gaseados a las pocas horas de llegar.
Asimismo se escucharon los testimonios de familiares de las víctimas, en su mayoría holandeses, que relataron ante el acusado cómo se llevaron a sus padres u otros familiares a ese campo.
La causa se retomó el 21 de diciembre, con declaraciones de familiares, expertos e historiadores, que incidieron en el papel de Sobibor en el exterminio judío.
La defensa de Demjanjuk ha pedido reiteradamente el sobreseimiento del proceso, con el argumento de que es una tortura para alguien que ya fue enjuiciado en su momento en Israel y que fue víctima del nazismo y no su cómplice, puesto que fue capturado por los nazis siendo soldado soviético.
El procesado ha asistido a todas las vistas sentado en una silla de rueda o tumbado en una camilla, tapado con una manta y con la cabeza cubierta con una gorra.
Hasta ahora no ha hecho declaración alguna y únicamente se comunica con su abogado o los médicos que le atienden en el proceso a través de su intérprete al ucraniano.
La suspensión ha acrecentado las dudas acerca su viabilidad, tanto por la avanzada edad del encausado como por el hecho de que no podrán declarar en él testigos presenciales de su papel en Sobibor, por no haber supervivientes que puedan reconocerle.
Demjanjuk, nacido en Ucrania en 1920, fue capturado por las tropas hitlerianas en 1942 siendo un soldado soviético, y pasó de prisionero de guerra a guarda voluntario de Sobibor y otros campos.
En los años 50 emigró a EEUU como víctima del nazismo, en tanto que ex prisionero, y cambió su nombre de pila, Iván, por el de John.
En 1975 se le identificó como presunto criminal nazi y fue extraditado a Israel, donde se le enjuició y condenó a morir en la horca, en 1988, como presunto «Iván el Terrible» de Treblinka.
Tras cinco años en el corredor de la muerte se le revocó la condena, al no poder demostrarse siquiera que estuvo en Treblinka e identificarse al tal «Iván el Terrible» como Ivan Marchenko.
La fiscalía muniquesa reabrió el caso en 2008 y solicitó su extradición a EEUU -país al que regresó tras el juicio en Israel- y sustenta su acusación en su carné y hoja de servicios en Sobibor, campo en que murieron unos 250.000 judíos de toda Europa, de los cuales 27.900 corresponden a su periodo como guarda.
En ese campo sirvieron unos 150 guardas voluntarios, prisioneros de guerra soviéticos, a las órdenes de unos 50 nazis.
Se trata de la primera vez que Alemania procesa a un ejecutor extranjero y se considera será el último gran juicio por crímenes del nazismo en el país del que partió el Holocausto dada la avanzada edad de los imputados y de los supervivientes.