Al menos 20 civiles muertos y 13 heridos en un ataque suicida en Afganistán

EFE

INTERNACIONAL

El atentado tuvo lugar en el principal bazar del distrito de Dehrawood.

14 ene 2010 . Actualizado a las 17:35 h.

Al menos 20 civiles murieron y 13 resultaron heridos en un ataque terrorista perpetrado hoy por un suicida en un mercado de la provincia sureña afgana de Uruzgan, informaron fuentes oficiales.

La Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF), misión militar bajo mando de la OTAN, cifró en un comunicado en 20 los fallecidos y dijo estar ofreciendo ayuda a las fuerzas de seguridad afganas para evacuar a los heridos.

La OTAN aseguró además haber hallado un «gran» alijo de opio -capital fuente de financiación de los talibanes- en el lugar de la explosión, el principal bazar de Dehrawood, capital del distrito homónimo.

Horas antes, la oficina del presidente afgano, Hamid Karzai, había expresado su condena y precisado que el ataque fue perpetrado por un suicida.

Aunque situada más al norte que las extensas provincias sureñas de Helmand y Kandahar, donde los talibanes tienen algunos de sus principales feudos, Uruzgan mantiene estrechos lazos étnicos con el tercio meridional del país, especialmente con la limítrofe Kandahar.

En Helmand hoy se registró otro atentado suicida, que acabó con la vida de un policía y dejó heridas a otras cinco personas, cuatro de ellas agentes, según el mando militar de la OTAN.

La ISAF explicó en un escueto comunicado que un suicida hizo estallar un artefacto explosivo en un vehículo en el distrito helmandí de Musa Qala.

Durante los meses previos a los comicios presidenciales de agosto de 2008, las fuerzas internacionales lanzaron varias operaciones en Helmand para arrebatar a los insurgentes algunas de sus plazas fuertes, entre ellas Musa Qala.

La ONU aseguró ayer que el 2009 fue el año más sangriento para la población civil de Afganistán desde la caída del régimen talibán, con 2.412 muertos, un 14 por ciento más que en 2008.

De acuerdo con el informe de la ONU, el 67 por ciento de las muertes (1.630) se debieron a acciones de «elementos antigubernamentales», mientras que las fuerzas afganas e internacionales acabaron con las vidas de 596 personas (25 por ciento) y otras 186 muertes quedaron sin atribuir.