El Senado debe votar ahora su versión de la ley que pretende dar cobertura al 97% de los estadounidenses
09 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Poniendo fin a más de cien años de espera, la Cámara de Representantes de EE.?UU. aprobó la noche del sábado (madrugada de ayer en España) el proyecto de ley que pretende garantizar la cobertura médica al 97% de los estadounidenses. Una decisión que Barack Obama calificó como «histórica» y «una oportunidad que se presenta una vez en cada generación». Ahora falta que el Senado vote su versión de la reforma, algo que podría suceder en las próximas semanas.
Unas 14 horas de debate sobre un texto de 2.000 páginas precedieron a la votación. Pese a la amplia mayoría demócrata en la Cámara (257), el resultado fue ajustado: 220 votos a favor y 215 en contra. Tan solo dos más de los necesarios. «El proyecto está aprobado», dijo con una gran sonrisa la presidenta, Nancy Pelosi, entre gritos de júbilo.
A primera hora, el presidente había realizado una inusual visita al Capitolio, en un último esfuerzo para persuadir a varios legisladores de su propio partido. La gestión presidencial no evitó la deserción de 39 miembros del grupo demócrata más conservador -los llamados blue dogs, perros azules- y solo atrajo a un republicano: Anh Joseph Quang Cao. Pese a la inclusión a última hora de una cláusula que evita que los usuarios del seguro público puedan solicitar un aborto, salvo en casos de violación, peligro para la madre o malformación del feto, la ley no contó con el respaldo bipartidista que el presidente pretendía conseguir cuando en junio presentó su reforma en el Congreso.
Un largo camino
Aún así, la aprobación del borrador supone un éxito personal para Obama, ya que desde su toma de posesión ha convertido la batalla por la reforma sanitaria en la primera prioridad de su Gobierno. Esta lucha le ha costado buena parte de su popularidad y ha conseguido polarizar a una población en la que un 54% de los estadounidenses no ven con buenos ojos la reforma.
Apenas unas horas antes de que los congresista dieran el visto bueno al proyecto de ley, miles de personas se manifestaban frente al Capitolio para pedir su anulación gritando consignas como «Obama no es mi doctor» y «Matar la reforma».
La protesta no empañó el buen ánimo del presidente, quien recibía la aprobación con enorme satisfacción: «Esta noche, en un voto histórico, la Cámara de Representantes aprobó un proyecto de ley que hará finalmente realidad la promesa de una cobertura de salud de calidad y asequible para el pueblo estadounidense». El líder afroamericano mostró además su confianza en que el Senado seguirá los pasos de los congresistas.
Oposición de los «blue dogs»
Sin embargo, la batalla en la Cámara alta se promete mucho más larga y difícil que la de ayer, en parte por los blue dogs , quienes no acaban de comulgar con una ley escasamente popular y enormemente cara. Según el sistema de votación del Senado, los demócratas necesitan 60 votos para poder evitar el bloqueo del proyecto de ley, un número que superan por un senador, pero que es posible que no alcancen si los blue dogs deciden no unirse al proyecto.
La aprobación por el Senado será el penúltimo paso de la reforma. En EE.?UU., los textos aprobados por cada Cámara deben ser consensuados en un texto final sobre el que volverán a pronunciarse antes de la firma del presidente. Entre las principales diferencias que se observan entre los borradores del Senado y la Cámara baja se incluyen discrepancias sobre qué sistema de financiación utilizar o el número de personas que se benefician del seguro público.