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El diario para los jóvenes cubanos «Juventud Rebelde» critica la «enfermiza obsesión» por la censura en el país

AFP

INTERNACIONAL

El diario estatal asegura que los funcionarios y responsables del Gobierno cubano rechazan la crítica e impiden el análisis público de los problemas del país.

31 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El diario estatal Juventud Rebelde, destinado a los jóvenes, arremetió ayer contra «la enfermiza obsesión» de funcionarios y responsables del Gobierno cubano, que bajo el pretexto de «cuidar la imagen del país» censuran información, rechazan la crítica e impiden el análisis público de los problemas de Cuba. «La enfermiza obsesión por cuidar la imagen del país, del ministerio, la empresa o el territorio» es «más recurrente que la preocupación por los propios desaguisados de la realidad», señaló el diario en un inusual enfoque. Esa frecuente tendencia «en ocasiones es paranoia» por conservar puestos y cargos «cuando de lo que se trata es de mejorar la realidad», agrega, y recuerda que «el socialismo europeo desapareció porque extravió el visor de lo que realmente sucedía».

En Cuba, todos los medios son estatales, en los que durante décadas se silenció el debate, alegando la necesaria unidad ante Estados Unidos y los anticastristas. Pero desde que Raúl Castro sustituyó hace tres años en la presidencia a su hermano Fidel debido a la grave enfermedad de este, el debate ha comenzado a abrirse paso impulsado por el propio gobernante, aunque se topa con la resistencia de la burocracia.

«Nuestro socialismo requiere observarse sistemáticamente, sin aferramiento a imágenes idílicas, ni engañosas pretensiones de si somos el mejor de los mundos», señalaba ayer el periódico. En otros casos esa posición «obedece a una extendida confusión que no pocos asumen, quizá sin mala intención: los problemas [del país, del ministerio, la empresa o el territorio] no deben dilucidarse públicamente, porque demeritan las reales conquistas de la Revolución», señala. «Y esa ceguedad, de la cual beben oportunistas e indolentes, con cargo o de filas, puede alimentar la sensación de que todo anda bien», advierte. El periódico afirma que lo «más pernicioso es que confundamos la realidad con los deseos y, aferrados a los nobles paradigmas de nuestra sociedad, no descubramos dónde, cuándo y con qué intensidad la realidad cotidiana los desmiente. Ese sería el peor servicio a la Revolución». El diario apostilla que aunque algunos consideran la crítica como «cosa de flojos» o «darle armas al enemigo», «el misil más peligroso que podemos ofrendarle a quienes quisieran desmantelar una obra de 50 años es el silencio, la simulación, la doble moral, la conformidad, la desactivación de la intransigencia», advierte.

Fortalecer la educación

Por otra parte, funcionarios del sector de Educación, citados por el mismo diario, aplicarán transformaciones en esta área destinadas a fortalecer la calidad educacional e ideológica de los que garantizarán «la continuidad de la Revolución», según funcionarios del sector.

«La educación tiene una tarea gigantesca: garantizar la adecuada continuidad de la Revolución, porque los que hoy están en las aulas serán dentro de 25 o 30 años los rectores de todas las actividades del país», dijo el vicepresidente José Ramón Fernández, a cargo de la Educación, citado por Juventud Rebelde.

Tras un cambio de ministro de Educación en abril del 2008, comenzó un proceso de transformaciones que, según Juventud Rebelde, han levantado «muchas expectativas» pero que no deben llevar a «contraponer esta etapa a otras», dijo la presidenta de la Asociación de Pedagogos, Lesbia Cánovas. La especialista estima que los cambios «son consecuentes con el concepto de revolución» definido por Fidel Castro.