Londres niega un pacto con Libia para liberar al terrorista de Lockerbie

Imed Lamlun? / ?J. Rábago

INTERNACIONAL

El coronel Gadafi recibió al único condenado por el atentado y celebró ?el coraje de Escocia

23 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Libia ha vinculado la controvertida liberación de Abdelbaset Alí Mohamed al Megrahi, el único condenado por el atentado de Lockerbie, con acuerdos comerciales cerrados con el Reino Unido, algo que Londres se apresuró a desmentir.

El líder libio, Moamar Gadafi, recibió a Al Megrahi la noche del viernes y celebró el «coraje» del Gobierno escocés, mientras que la prensa británica denunciaba el «mercadeo oculto» y la «colusión» entre los Gobiernos de Londres y Edimburgo. «En todos los contratos comerciales, de petróleo y de gas con Gran Bretaña, el caso estaba siempre sobre la mesa de negociaciones», declaró Seif al Islam, uno de los hijos del coronel Gadafi, en una entrevista emitida el viernes en su cadena Al Motawassit (el Mediterráneo).

«No hay trato»

El Gobierno británico negó inmediatamente la información. «No hay ningún trato», aseguró un portavoz del primer ministro Gordon Brown, tras reiterar que la decisión la adoptó de modo autónomo el Gabinete escocés, de carácter nacionalista.

Escocia liberó el jueves por motivos humanitarios a Al Megrahi, tras cumplir solo ocho años de su condena a cadena perpetua por su implicación en el atentado contra un vuelo de la compañía estadounidense PanAm en 1988, que explotó cuando sobrevolaba el pueblo escocés de Lockerbie, causando la muerte de 270 personas.

El ministro de Empresa, Peter Mandelson, también fue categórico al rechazar la existencia de un pacto económico con Moamar Gadafi, y calificó incluso de «ofensiva» cualquier sugerencia en ese sentido. Mandelson reconoció que en las dos reuniones que mantuvo este año con el hijo del coronel, aquel le mencionó el tema del terrorista preso, pero aseguró que el desarrollo de las relaciones económicas entre Londres y Trípoli ha estado y seguirá estando al margen de la liberación de Al Megrahi.

Pero el propio Gadafi, en lugar de adoptar un perfil bajo, como le había pedido por carta el primer ministro británico, según se ha sabido ahora, apareció ayer en la televisión de su país junto a Al Megrahi y elogió a Brown por haber animado al Gobierno escocés a adoptar la «valiente» decisión de liberar al preso. Ante las cámaras, expresó su agradecimiento no solo a Brown, sino también a la reina Isabel II de Inglaterra y al príncipe Andrés, que se gana la vida como representante especial para el comercio y que ha viajado ya en dos ocasiones a Libia.

Sin embargo, Mandelson restó importancia a esas palabras de Gadafi, dijo que no hay que tomarlas «literalmente» y agregó que lógicamente los libios han sentido «alivio» al ver a Al Megrahi, que sufre un cáncer de próstata en fase terminal y a quien solo le quedan unos tres meses de vida, otra vez en el país, junto a su familia.

Las declaraciones en las que miembros del Gobierno de Brown echaban balones fuera a propósito de la excarcelación del libio han sido recibidas con escepticismo no solo por la prensa británica, sino también por la oposición conservadora.

Al mismo tiempo, medios empresariales citados por la prensa hablan sin ambages de las ventajas que la liberación del libio va a representar para las relaciones comerciales bilaterales. Lord Trefgarne, actual presidente del Consejo Empresarial Libio-Británico, afirmó que la excarcelación reportará beneficios a las empresas británicas que operan en aquel país, entre las que destacan las petroleras Shell, BP y BG.