La guerrilla islámica atenta en Grozni y reivindica el atentado en la hidroeléctrica de Siberia

Rafael M. Mañueco

INTERNACIONAL

Los extremistas aseguran que su líder ha declarado la «guerra económica» a Moscú a gran escala

22 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Cuatro policías y una mujer perecieron ayer en Grozni, la capital de Chechenia, en dos atentados suicidas cometidos por extremistas islámicos. El ataque coincide con la aparición de un mensaje en Internet de la guerrilla separatista chechena reivindicando el atentado con coche bomba en Nazran (Ingusetia) el lunes y la explosión, el mismo día, en la central hidroeléctrica de Sayano-Shúshenskaya (Siberia), la más grande de Rusia.

El atentando con furgoneta bomba en la principal comisaría de policía de Nazran acabó con la vida de 25 agentes y causó decenas de heridos. Por otro lado, el balance provisional de la catástrofe en la planta hidroeléctrica siberiana eleva a 47 el número de muertos y a 28 el de desaparecidos. Los trabajos de desescombro continúan, pero no hay esperanzas de rescatar a nadie más con vida.

Los insurgentes chechenos aseguran que un grupo denominado Batallón de Mártires consiguió colocar en la sala de máquinas de la central eléctrica una mina antitanque con temporizador, que provocó una devastadora deflagración. El primer ministro Vladimir Putin visitó ayer el complejo y ha admitido que lo sucedido es «una enorme tragedia».

Los extremistas aseguran que Dokú Umárov, su actual líder, ha decidido declarar a Moscú una «guerra económica» a gran escala y que ha enviado activistas por toda Rusia para destruir otros centros energéticos. Una fuente del Kremlin considera el anuncio de los separatistas una «estupidez» mientras la Fiscalía General de Rusia afirma que la hipótesis de atentado en la central no se ha podido confirmar todavía.