Jamenei critica a los adversarios del presidente, pero impide que este le bese la mano en señal de respeto
04 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.El líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, otorgó ayer al presidente, Mahmud Ahmadineyad, la orden firmada para ratificar su segundo mandato en la presidencia de Irán mientras siguen las protestas por el resultado de las elecciones que en días pasados dejaron al menos 20 muertos.
En el acto, celebrado en el norte de Teherán, destacó la presencia del jefe del poder judicial, el ayatolá Mahmud Hashemi Shahrudi; el presidente del Parlamento islámico, Alí Lariyani, y del jefe del Consejo de Guardianes, el ayatolá Ahmad Yanati.
Sin embargo, también destacó la ausencia del jefe de la Asamblea de Expertos, el ayatolá Alí Akbar Hashemi Rafsanyani; del ex presidente Mohamad Jatami, y de los líderes de la oposición, que cuestionan los resultados electorales.
En la orden que ratifica el segundo mandato del ultraconservador Ahmadineyad, el líder supremo calificó de esperanzadora la participación de más de 40 millones de votantes en las elecciones del 12 de junio.
«Fue un voto sin precedentes del pueblo al presidente electo y a su gestión durante los pasados cuatro años», dijo Jamenei en su discurso, leído por el jefe de su oficina, Mohamad Golpayegani.
El ayatolá Jamenei criticó a los adversarios de Ahmadineyad y advirtió de que «hay adversarios enfurecidos y heridos que durante los próximos cuatro años van a oponerse al Gobierno», en referencia a los movimientos de protesta.
Sin embargo, durante la ceremonia, Jamenei impidió a Ahmadineyad besarle la mano, tal y como sí lo hizo como señal de respeto tras las presidenciales del 2005. A continuación, cuando el presidente pidió la «autorización para besar el hombro del guía, este accedió a su demanda con una sonrisa».
El guía supremo dio un paso atrás cuando Ahmadineyad se inclinó para tratar de besarle la mano, lo cual en Irán supone una de las mayores faltas de respeto.
Por su parte, Ahmadineyad dijo durante el acto que el pueblo de Irán debe tener un papel activo en la administración del mundo. «La presencia activa en la escena internacional es un deber nacional», dijo al trazar las líneas generales de su segundo mandato.
Ahmadineyad añadió que ya han pasado aquellos tiempos en que las potencias arrogantes dictaban las normas a otros países y les advirtió de que dejen de interferir en los asuntos internos de los demás.
Durante el primer mandato de Ahmadineyad, en los pasados cuatro años, se elevó drásticamente el desempleo, la inflación y la marginación internacional de Irán.
El acto de investidura de Ahmadineyad se celebrará mañana en el Parlamento. El presidente tendrá dos semanas para presentar a su nuevo Gabinete.