El militar, capturado el 30 de junio, pide que se presione al Gobierno para que retire de Afganistán al Ejército
20 jul 2009 . Actualizado a las 10:28 h.Con la cabeza rapada, vestido apenas con una túnica gris y con lágrimas en los ojos, apareció ayer en un vídeo el primer soldado estadounidense secuestrado en Afganistán y cuya imagen, grabada por sus captores, se convirtió en apenas unas horas en el mejor ejemplo del caos que sigue dominando esa región asiática.
La emisión de la cinta, difundida por la cadena catarí Al Yazira, fue enseguida criticada por un portavoz militar de EE.?UU., quien aseguró que «el uso de un secuestro de manera propagandística es totalmente contrario a la ley internacional» y que su Gobierno «trabaja en estos momentos para que este patriota pueda volver pronto a casa».
?«La guerra es dura para todos»
Según fuentes del Pentágono, el soldado que aparece en esta cinta de 28 minutos de duración responde al nombre de Bowe Bergdahl y fue capturado el pasado 30 de junio en el transcurso de una operación en la provincia de Paktika.
Su caso es el primero de estas características que ocurre en Afganistán, adonde Bergdahl se había trasladado como parte del batallón del Regimiento 501 de Paracaidismo.
«No tenemos conocimiento de que algo parecido haya ocurrido a nuestras tropas desde que comenzara la guerra», confirmo ayer la teniente Elisabeth Mattias.
Bergdahl, quien cayó preso tras quedarse rezagado de su batallón, aparece en la grabación acompañado de otros hombres y respondiendo a las preguntas en inglés de sus captores. Entre otras cosas, asegura que echa mucho de menos a su familia. «Tengo una novia que espera que nos casemos», afirma mirando al suelo. «Tengo a mi abuela y a mi abuelo. Tengo una familia muy buena a la que amo en Estados Unidos. Temo no poder volver a verlos nunca más». Además, el joven de 23 años dice que se encuentra asustado y que «ser prisionero es muy desconcertante». Añade que «la historia ha demostrado que la guerra es dura para todos».
A la pregunta de si tiene algún mensaje para su país, contesta: «Para mis conciudadanos que tenéis seres queridos en Afganistán: vosotros tenéis el poder de que el Gobierno nos saque de aquí. Por favor, haced que nos devuelvan adonde pertenecemos y dejad de malgastar nuestro tiempo y nuestras vidas».
El secuestro de este soldado se produce apenas unos meses después de que el presidente Barack Obama decidiera reforzar su estrategia en Afganistán, adonde en los próximos meses serán enviados 21.000 militares con el objetivo de lograr avances en un conflicto que según el secretario de Defensa, Robert Gates, está en un período crítico. Es más, a Los Angeles Times Gates aseguró que, aunque la guerra en Afganistán es un proyecto a largo plazo, el Ejército debe mostrar algún avance en los próximos doce meses para evitar la sensación de que no se puede ganar esa guerra.
«Después de lo que pasó en Irak, nadie está preparado para perderse en otro pozo sin fondo», aseguró el comandante, quien confesó además que «nuestras tropas están cansadas y nuestros ciudadanos están muy cansados» después de ocho años de conflicto.
El Ejército de EE.?UU. distribuyó octavillas en la región donde fue capturado el soldado. Advierte a los captores de las consecuencias si no lo liberan y promete recompensas a quienes contribuyan a encontrarlo.