La ONU endurece las sanciones a Corea del Norte por unanimidad

Elena Moreno

INTERNACIONAL

EE.UU. advierte que el aumento de las condenas puede llevar a Pyongyang a provocar con un tercer ensayo

13 jun 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El Consejo de Seguridad de la ONU castigó ayer con dureza los últimos ensayos nucleares y las pruebas de misiles balísticos de Corea del Norte al ampliar el embargo de armas y el bloqueo de activos ya acordados contra ese país, además de autorizar la inspección de barcos y aviones sospechosos de transportar armamento.

El Consejo, máximo órgano de decisión de las Naciones Unidas, respondió así con voz única al aislado régimen comunista de Pyongyang, que cada vez recibe más críticas internacionales, incluidos sus aliados más cercanos como Rusia y China, y de otros miembros no permanentes como Vietnam o Libia.

«China se opone a los ensayos nucleares y cree que las reacciones del Consejo tienen que ser apropiadas y equilibradas, y como ven en el lenguaje de esta no solo hay sanciones, sino también un mensaje positivo a Corea del Norte», dijo el embajador de ese país, Zhang Yesui, al término de la votación.

El diplomático aludía a la parte de la resolución que pide a Pyongyang que aborde la desnuclearización de forma pacífica.

Comportamiento inaceptable

El texto «proporciona una respuesta firme y unida al ensayo nuclear de Corea del Norte», subrayó la embajadora adjunta de EE.UU., Rosemary DiCarlo, y agregó que «el mensaje está claro: el comportamiento de Corea del Norte es inaceptable».

El castigo a ese país asiático es una respuesta a los lanzamientos de misiles el 5 de abril y el 25 de mayo, cuando también hizo un ensayo nuclear, acciones con las que violó otra resolución (1718) de octubre del 2006 que condenaba una prueba atómica y lo sancionaba.

Rusia calificó de «ponderada» la resolución y su embajador, Vitaly Churkin, aseguró que las acciones del país asiático «han puesto en peligro la paz y la seguridad de la región». EEUU las calificó de «significativas» e «innovadoras», en boca de la embajadora Susan Rice.

El endurecimiento de sanciones podría impulsar a Pyongyang a reaccionar con «una provocación mayor», advirtió Rice, como un tercer ensayo nuclear.