El sindicato de pilotos de Air France aseguró ayer que ha pedido a sus asociados que no despeguen mientras que la compañía no haya cambiado los sensores de velocidad de los Airbus A330 y A340, considerados una de las posibles causas del accidente que se produjo en aguas del Atlántico el pasado día 1.
«La compañía ha dicho que va a cambiar los sensores las próximas semanas. Nosotros queremos proteger a nuestras tripulaciones y a nuestros pasajeros, por lo que no podemos esperar ese plazo», dijo el delegado sindical Christiphe Presentier en la emisora France Info.
Presentier afirmó que se trata de «una medida de precaución» mientras se investiga la posibilidad de que un fallo en esos sensores provocara el accidente del Airbus A330 que volaba desde Río de Janeiro a París.
El responsable sindical recordó que la Oficina de Investigación y Análisis (BEA), responsable de las pesquisas sobre el accidente, señaló los sensores como una de las posibles causas del accidente. Presentier indicó que el año pasado se registraron otros problemas en Air France y en otras compañías relacionados con los sensores de velocidad. Según el BEA, estos sensores enviaron informaciones contradictorias sobre la velocidad del vuelo AF-447 que se accidentó en aguas del Atlántico. La incoherencia de esos datos provocó que dejaran de funcionar algunos sistemas electrónicos, como el piloto automático.
Air France, por su parte, aseguró que ha acelerado el programa de recambio de los sensores, iniciado el 27 de abril, tras los incidentes registrados en varios de sus aparatos.
Fuentes de la Fuerza Aérea y la Marina de Brasil aclararon ayer que hasta ahora han sido rescatados 24 cadáveres del accidente del avión de Air France, y todos están a bordo de sus navíos.