La cumbre UE-China termina con el compromiso de Pekín de abrir sus puertas a los productos europeos
INTERNACIONAL
La Unión Europea logró ayer de China el compromiso de abrir sus puertas a las importaciones de los Veintisiete y recortar así los enormes desequilibrios que caracterizan la relación comercial entre ambas partes. El mercado chino está formado por más de 1.300 millones de personas, y el de la Unión por más de 500 millones de europeos. Pero la diferencia entre el valor de lo que unos y otros se compran entre sí es enorme en favor de los primeros: más de 49.500 millones de euros
«En los cinco últimos años las exportaciones europeas a China han crecido a un ritmo anual superior al 20%», dijo ayer en positivo el presidente chino, Wen Jiabao, a su llegada a Praga. Allí se celebró la cumbre bilateral entre la Unión Europea y el gigante asiático que estaba prevista para hace cinco meses en París, y que Pekín decidió suspender. Aquella cita, que iba a celebrarse bajo presidencia francesa, fue anulada por el malestar que creó en el Gobierno chino el recibimiento que el presidente francés, Nicolas Sarkozy, había dado al Dalái Lama, líder político y religioso del Tíbet.
En febrero pasado, el presidente chino hizo una gira oficial por varios países europeos, entre ellos España, en la que evitó ostensiblemente a Francia. El encuentro de Praga se realizó bajo los auspicios de la República Checa y de su presidente, Vaclav Klaus, cabeza de mando de la UE y a quien tampoco se le suponen demasiadas simpatías por el régimen chino. Sin embargo, la intención de ambas partes era escenificar una reconciliación fundamental para afrontar la recesión económica y, sobre todo, la drástica contracción del comercio internacional.
China es ya el segundo socio comercial de la Unión Europea tras Estados Unidos, y según aseguró ayer el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, «está dispuesta a abrir su mercado y compensar los desequilibrios». A cambio, Pekín exige a la UE que elimine las barreras a sus productos de alta tecnología y que levante el embargo a la venta de armas.
Embargo de armamento
De esas condiciones depende en parte que China revise su postura sobre la lucha contra el cambio climático, ya que de momentos muy reacia a comprometerse con una reducción drástica de sus emisiones de gases de efecto invernadero. Su posición es fundamental para el éxito de la cumbre del clima de Copenhague del próximo diciembre.