Scotland Yard revisará sus tácticas en las manifestaciones tras suspender a otro agente por una agresión en el G-20

Imanol Allende

INTERNACIONAL

16 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

No levanta cabeza. Esto es lo que ayer pensaban muchos británicos sobre Scotland Yard tras publicarse otro vídeo en el que se ve a un agente golpeando a una mujer durante las protestas contra la cumbre del G-20 en Londres, con la consiguiente suspensión del policía. Este suceso, unido a la muerte del vendedor de periÓdicos Ian Tomlinson de un infarto tras ser golpeado por un uniformado, ha llevado al máximo cargo de la policía, sir Paul Stephenson, a pedir una completa revisión sobre las tácticas utilizadas en el control de manifestaciones.

Scotland Yard comunicó la suspensión del agente -cuya identidad no se dio a conocer-que aparece en un vídeo colgado la noche del martes en YouTube golpeando a Nicky Thompson el día 2 de abril, precisamente en la protesta por la muerte el día anterior de Tomlinson. Tal como se puede apreciar en la grabación, el uniformado, que trabaja para el Grupo de Apoyo Territorial, golpea a la mujer en la cara con una mano y en una pierna con una porra, después de que la manifestante supuestamente lo insultara.

Ambos incidentes están siendo investigados por la Comisión Independiente de Quejas contra la Policía (IPCC).

La polémica «Kettle»

La revisión sobre las tácticas utilizadas en la contención de manifestaciones será realizada por el inspector jefe, Denis O'Connor. Una de las actuaciones policiales muy criticada por periodistas y políticos fue la táctica conocida como Kettle (calentador de agua), según la cual los manifestantes y viandantes son acorralados durante horas por un cordón policial, lo que provoca frustración y enojo.

Sir Paul también informó que tiene la intención de estudiar las cientos de horas de grabación por cámaras de la policía y de vigilancia de la zona, para estudiar cualquier otra acción injustificada por parte de los agentes durante las protestas. Scotland Yard fue muy criticada porque en un principio negó que existieran filmaciones sobre el ataque a Tomlinson. Cuando un rotativo las hizo públicas, se tuvo que retractar y pedir perdón. Su jefe tendrá que responder el próximo día 30 a las preguntas sobre lo ocurrido.