Los talibanes paquistaníes anunciaron ayer haber asesinado al ingeniero polaco Piotr Stanczak, que fue secuestrado hace más de cuatro meses en el noroeste del país, después de que el pasado día 4 expirara el ultimátum dado por sus captores. El primer ministro polaco, Donald Tusk, confirmó la muerte.
«La decapitación tuvo lugar el viernes por la noche», declaró por teléfono Suhail Ahmed, responsable del movimiento liderado por Baitulá Mehsud, jefe de los talibanes paquistaníes leales a Al Qaida. Poco después de que Tusk anunciase que su Gobierno se negaba a pagar un rescate, «convocamos una asamblea y, por mayoría, decidimos que no debía haber más negociación», añadió Ahmed.
En un principio, los extremistas exigían el fin de las operaciones militares en el noroeste de Pakistán y la libertad para varios presos, entre ellos a Sheij Omar, acusado del secuestro y asesinato del periodista estadounidense Daniel Pearl en el 2002.
Stanczak, que trabajaba para la compañía petrolera polaca Geofizyka Kraków, fue secuestrado en Attock, perteneciente a la Provincia de la Frontera del Noroeste, el pasado 28 de septiembre.