El presidente socialcristiano de Baviera descarta dimitir tras la debacle electoral del domingo
INTERNACIONAL
El presidente de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), Erwin Huber, descartó ayer una dimisión fulminante tras la debacle sufrida en las elecciones regionales bávaras, mientras que la canciller federal, Angela Merkel, aconsejó aprender la lección para las generales del 2009. «No va a haber consecuencias personales de ninguna forma», dijo Huber, después de que su formación, hermanada con la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel, perdiera la mayoría absoluta después de más de 40 años de gobierno en solitario en el próspero estado alemán.
La CSU obtuvo en las regionales bávaras un 43,4%, su peor resultado desde la década de los años cincuenta, y ello obligará al primer ministro, Günter Beckstein, a buscarse un socio para gobernar. Beckstein, por su parte, anunció conversaciones de sondeo con los Electores Libres (FW) y con el Partido Liberal (FDP), que obtuvieron un 10,2 y un 8% de los votos, respectivamente.
El líder en Baviera del Partido Socialdemócrata (SPD), Franz Maget, que obtuvo un 18,6% de lo sufragios y por tanto un nuevo récord a la baja en la historia de la formación, se reafirmó en su propósito de tratar de formar un gobierno a cuatro, con el FDP, FW y Los Verdes (9,4% de votos).