Obama cubre con Biden su falta de experiencia en política exterior

Óscar Santamaría

INTERNACIONAL

El primer mitin juntos arrancó ayer en Springfield, donde el demócrata comenzó la carrera hace 19 meses

24 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Barack Obama tenía dos opciones para elegir a su vicepresidente. Una, la más arriesgada en cálculos políticos, era escoger a alguien relativamente poco conocido, alejado de Washington, un outsider (como él mismo se presenta) con el que apostar todas sus fichas a la promesa del cambio que ha sido el lema y soporte de su campaña, la clave de su éxito. Dos, más segura como estrategia electoral, optar por un político curtido, que conociera cómo funciona el peculiar universo que engloba el Capitolio y la Casa Blanca al detalle, un agente del sistema con el que acallar las críticas vertidas por la campaña de John McCain tachándolo de novato.

La elección de Joseph Biden es una apuesta segura con la que cubrir su flanco más débil, el que más golpes certeros ha recibido desde el bando republicano y el que más ha calado en la opinión pública: su falta de experiencia en temas de política exterior y de seguridad nacional. Unas críticas que no ha sido capaz de neutralizar, ni siquiera con su reciente viaje a Oriente Medio y Europa.

En este campo, Biden -que lleva más de tres décadas como senador- es uno de los políticos más respetados. Presidente del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara aAlta, presume de conocer personalmente a numerosos líderes mundiales (durante la crisis entre Georgia y Rusia fue invitado personalmente a Tbilisi por el presidente georgiano). Aunque votó en un principio a favor de invadir Irak, un borrón en su expediente, pronto se echó para atrás y empezó a criticar la estrategia de Bush y pedir la retirada de las tropas. Otra cualidad es su afiliada retórica, su capacidad para no morderse la lengua. En todos estos años ha demostrado ser un oponente duro, recio, una característica que no tiene Obama. Biden será el perro de presa que ataque a McCain. También llenará otros vacíos del afroamericano: como católico atraerá los votos de un grupo que se le resiste al senador por Illinois y haber nacido en Pensilvania le servirá para no dejar perder este estado, uno de los que está llamado a decidir las elecciones de noviembre.