El nuevo canciller colombiano, Jaime Bermúdez, se estrenó ayer enviando una nota de protesta al Gobierno de Nicaragua desautorizando el diálogo con las FARC que anunció el presidente Daniel Ortega. En el texto, Bogotá expresó su «enérgica protesta» por la intromisión del mandatario centroamericano y adelantó que llevará el caso ante la Organización de Estados Americanos.
Ya el presidente Uribe había dejado claro no querer mediación internacional en el conflicto, después de haber concluido en malos términos con Hugo Chávez, y no demasiado amigables con los intermediarios suizo y francés.
Jacinto Suárez, secretario de Relaciones Internacionales del Gobierno nicaragüense, ha salido al paso diciendo: «Lo que las FARC han dicho es que quieren hablar con Ortega sobre la paz y la guerra. Léanla bien, nadie ha nombrado mediador a Ortega».