La policía, alertada por los 33 muertos por arma blanca en lo que va de año

Efe

INTERNACIONAL

Se han registrado cerca de 100 agresiones en la capital londinense desde principios del 2008.

14 may 2008 . Actualizado a las 18:04 h.

En torno a un centenar de personas han sufrido agresiones con arma blanca, en 33 casos con consecuencias mortales, en lo que va de año en la capital británica. La magnitud del fenómeno, revelada por el diario Evening Standard, preocupa de modo creciente a los ciudadanos y a las autoridades, que se dicen dispuestas a hacerle frente.

Diez de los asesinados tenían menos de veinte años y la víctima mortal más joven sólo había cumplido catorce. En total, la policía se ocupó de más de 1.660 delitos en los que de algún modo u otro -en muchos casos sólo para amenazar, pero en otros para herir de muerte a la víctima- se blandieron navajas.

El pasado lunes, un hombre de veintidós años fue asesinado en plena Oxford Street, la calle más comercial de Londres, delante de un McDonald's y a poca distancia de la delegación de la Agencia EFE. Kit Malthouse, asesor para asuntos relacionados con la policía del nuevo alcalde de Londres, Boris Johnson, calificó esa epidemia de agresiones de «auténtico escándalo» y dijo que «está empañando la reputación de la capital en todo el mundo.»

«Londres está adquiriendo la dudosa reputación de capital mundial del crimen de arma blanca y estamos decididos a hacer algo», afirmó Malthouse. Se ha sabido que el último muerto estaba en libertad bajo fianza, acusado de violación y era conocido de la policía como miembro de una pandilla violenta del norte de Londres.

La Policía Metropolitana ha anunciado su intención de tomar medidas contra «la cultura del arma blanca» y va a llevar a cabo redadas en estaciones de metro y paradas de autobuses en los barrios más afectados. En muchas calles se desplegará a policías armados de arcos detectores de metales como los que hay en los aeropuertos así como equipos portátiles con el mismo fin.

Siguiendo nuevas instrucciones, los policías podrán cachear a cualquier individuo incluso sin tener «sospechas razonables» de que vaya armado. Ese tipo de cacheos indiscriminados han sido criticados en el pasado, pero la policía cree que gozan actualmente de mayor apoyo por parte de los ciudadanos.