Obama y Clinton intentan atraer el voto de los creyentes en un encuentro religioso

Tatiana López

INTERNACIONAL

15 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

En Estados Unidos 120 millones de personas no votarían jamás a un ateo. Esta estadística, recogida por el centro de investigaciones Gallup, refleja como ninguna otra el espíritu de un país donde el 76% de la población asegura creer fuertemente en la existencia de Dios. Si a esta fórmula se le une el inicio de la visita del Papa y el agotamiento de un electorado necesitado de humanidad, resulta más fácil entender por qué políticos de la talla de Hillary Clinton o Barack Obama participaron el pasado domingo en el encuentro religioso El foro de la compasión.

Emitido en directo por la cadena CNN, el debate, que tuvo lugar en el estado de Pensilvania, donde los dos candidatos demócratas volverán a medirse el 22 de abril, pretendía ante todo servir un refugio para aquellos asuntos sociales normalmente excluidos de los discursos oficiales. El candidato republicano John McCain rechazó la invitación, lo que ha provocado sorpresa en esta comunidad de creyentes.

Los dos mostraron su postura a favor de la legalidad del aborto, aunque con algunos matices, al responder preguntas de periodistas, sacerdotes, rabinos e imanes.

«Creo que la vida comienza desde la concepción», dijo Clinton para añadir: «Creo que el aborto debería ser legal». Un tema en el que no se mojó Obama: «Ese es un tema sobre el que todavía no se ha llegado a una resolución». Tanto el senador de Illinois como Clinton aprovecharon la cita para declamar su fe cristiana.

Muchas buenas intenciones que no consiguieron, sin embargo, evitar un nuevo enfrentamiento cuando una mujer interrogó a la senadora sobre sus duras críticas de Obama por haber dicho que «la población rural está amargada» «Creo que fue elitista y poco realista», respondió no sin antes matizar su profunda conexión con Dios.