Exigen la retirada de Policías y buscadores de diamantes en la reserva Roosvelt, lugar donde residen.
10 dic 2007 . Actualizado a las 20:07 h.Un funcionario español de la ONU, David Martín Castro, y otros dos trabajadores del Gobierno brasileño se encuentran secuestradas por los indios brasileños cinta-larga, que exigen a la organización internacional que retire la vigilancia de la reserva donde Roosvelt, y expulsen a los mineros que, aseguran, trabajan de forma ilegal en la búsqueda de diamantes.
Tras dos días de secuestro, los indios han aceptado reunirse para negociar fuera de la reserva Roosvelt, donde se encuentran los rehenes. Juanto a Martín Castro, miembro del Alto Comisariado de las Naciones Unidas, con sede en Ginebra, están secuestrados dos funcionarios de la Fundación Nacional del Indio (Funai). «El procurador será llevado hoy a la reunión, pero en calidad de rehén», indicó un portavoz del Ministerio Público, quien dijo que los indios han aceptado la negociación fuera de la reserva a cambio de la «garantía» de que no sufrirán represalias.
Mientras dure el encuentro, los otros secuestrados permanecerán en la reserva, en poder de los indios, añadió la fuente. En esa reunión también participarán el presidente de la Funai, Marcio Meira, quien ha viajado a Rondonia para negociar la liberación de los rehenes, mientras que miembros de otras etnias se han ofrecido a colaborar.
El grupo fue retenido el sábado cuando visitaba la reserva en que habitan los cinta-larga, que para liberarlo han puesto una serie de condiciones, entre ellas la retirada de la Policía Federal de la zona, donde ese cuerpo de seguridad tiene 40 agentes. También piden la expulsión de la reserva de un grupo de mineros que, según los cinta-larga, trabaja ilegalmente en la búsqueda de diamantes, que abundan en la región.
Los conflictos entre los cinta-larga y los buscadores de piedras preciosas son comunes en la zona y, hace tres años, los indios asesinaron a 29 mineros que se habían infiltrado en la reserva. La reunión para negociar la libertad de los rehenes se realizará en la sede del Ministerio Público en Cacoal, la ciudad mas próxima a a la reserva Roosvelt, que se sitúa en un remoto rincón de la Amazonía, cercano a la frontera con Bolivia.
Los indios también reclamaban la presencia del ministro de Justicia, Tarso Genro, pero fuentes de ese despacho confirmaron a Efe que éste permanecía en Brasilia y no asistirá a esa reunión.