La Fuerza Aérea de Estados Unidos ha relevado de su cargo a seis oficiales responsables de que un bombardero B-52 sobrevolara territorio estadounidense de norte a sur cargado con seis misiles con cabezas nucleares a finales de agosto. En total, tres coroneles, un teniente coronel -que no han sido identificados- y otros 66 oficiales y suboficiales han sido sometidos a medidas disciplinarias como resultado del incidente «sin precedentes», según informó el general de la Fuerza Aérea, Richard Newton.
En una conferencia de prensa, el general señaló que el equipo de tierra no siguió los procedimientos, lo que provocó la situación más peligrosa que haya vivido el país en las últimas décadas en materia de armamento nuclear.
El bombardero voló desde la base Minot, en Dakota del Norte (norte) a la de Barksdale, en Luisiana (sur) con seis misiles crucero con cabezas atómicas vivas montados bajo las alas, pese a que el procedimiento establecía que había que desmontar los componentes explosivos. El vuelo duró más de tres horas.
Una serie de errores
Una «serie de errores de procedimiento condujo a la ruptura de los procedimientos de manejo de municiones con el resultado de una transferencia no autorizada de seis armas», explicó ayer el secretario de la Fuerza Aérea, Michael Wynne.
Newton y Wynne ofrecieron la rueda de prensa la noche del viernes después de que el secretario de Defensa, Robert Gates, fuera informado del estado de la investigación, iniciada a raíz de los hechos ocurridos entre el 29 y el 30 de agosto de este año.
Newton aseguró que el incidente fue un caso aislado, que se deriva de un problema en sendas bases aéreas. Añadió que actualmente se llevan a cabo «todos los ajustes necesarios para asegurarnos que algo así tenga una mínima posibilidad de que vuelva a ocurrir».
«Se ha perdido un poco el respeto a las normas referidas al manejo de armas en la base aérea de Minot (Dakota del Sur) y de Barksdale (Luisiana)», dijo Newton.
El pasado 5 de septiembre la Fuerza Aérea decidió reconocer públicamente el incidente para tranquilizar a los estadounidenses.