El ex disidente soviético y escritor Vladimir Bukovsky, quien pretende ser candidato de la oposición liberal en las elecciones presidenciales rusas de marzo, regresó ayer a Rusia tras un paréntesis de quince años.
A su llegada, Bukovsky declaró que la gran popularidad del presidente Vladimir Putin, que el próximo año abandonará el Kremlin y promete dejar a un sucesor, es un invento de la propaganda y fruto de la falta de libertad de expresión en el país.
«Confiar en la opinión pública en una situación cuando la gente no tiene la libertad de decir lo que cree, porque teme por su vida y su libertad, sería una locura», dijo el hasta ahora residente en el Reino Unido.
Bukovsky tiene previsto explicar hoy su programa bajo el lema «La oposición contra el sucesor», por si es admitido como candidato a la presidencia rusa en los comicios del de marzo del 2008. Con este fin, Bukovsky recibió en agosto en el consulado ruso en Londres un nuevo pasaporte en sustitución del anterior, caducado hace diez años. Decidió hacerlo el verano pasado, después de que un grupo de intelectuales lo promoviera como candidato al Kremlin, aunque es posible que las autoridades descalifiquen su candidatura con el argumento de que no ha residido en el país en los últimos años.