Atrás quedaron los tiempos en los que Eric Hayes salía desde el banco para sustituir a un Jordi Vallmajó que poseía la confianza absoluta de Rubén. La llegada de Pepe Rodríguez ha situado al base americano en el lugar que muchos le presuponían al comienzo de la Liga. El bueno de Eric ha ido respondiendo, aunque no de una manera completamente lineal, a todo cuanto el nuevo técnico le ha ido pidiendo desde su llegada. La buena marcha del equipo se debe al gran paso adelante que han dado tanto él como James Feldeine, del que hablamos la semana pasada. Tanto el club como la afición esperan que un jugador de su calidad y categoría alcance una mayor regularidad. Pasado mañana tendrá una nueva oportunidad de medirse a uno de los grandes de la Liga como es Bernabé. Veremos si la confianza puesta en Hayes por parte de su entrenador le da esa mini victoria parcial y, a la postre, el triunfo para el equipo. Aunque no todo empezará y terminará en los bases, buena parte del juego (sobre todo de León) pasa por los dos directores. En el Pazo, Bernabé demostró por qué sigue siendo uno de los mejores de la Liga.