El alcalde escenificó ayer su decisión de combatir sin medias tintas las acusaciones y las «insidias» populares
15 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.«Está nervioso». Esta es la opinión expresada por el portavoz municipal del PP, Jaime Castiñeira, tras la catarata de críticas que ayer le dedicó el alcalde, José López Orozco, para denunciar que «a antipolítica» que, a su juicio, practican los populares se incrementará en los próximos meses. El presidente de la corporación compareció ante los periodistas escoltado por sus delegados de Economía, Sonia Méndez, y de Protección da Comunidade, José Rábade, que fueron convidados de piedra. Orozco defendió la política económica de su gobierno e insistió en que los miembros de su equipo se rebajarán voluntariamente los sueldos en el mismo porcentaje en que se recorte el de los funcionarios. Destacó que entre los alcaldes de las principales ciudades gallegas es el que tiene el sueldo más bajo.
Orozco cree que el portavoz municipal del PP desde hace algún tiempo desarrolla una política basada en buscar su desprestigio «para conseguir réditos políticos e ocupar a alcaldía». Opinó que Castiñeira pasa poco tiempo en el Ayuntamiento, debido a sus ocupaciones como diputado, y tiene la concejalía como segunda actividad. En otro momento, Orozco señaló que hubo un tiempo en el que Castiñeira ejercía como concejal, diputado, funcionario y tenía una ocupación privada. «Agora parece que deixou o seu traballo oficial e o particular».
El alcalde indicó que actualmente percibe una cantidad muy poco superior al sueldo que le correspondería si ejerciese como profesor. No está en política para enriquecerse -señaló- y dijo que le llega «con tal de ter para vivir o día a día».
Según Orozco, los gastos generados por los órganos de gobierno del Concello representan el 0,9% del presupuesto municipal; en esos gastos están -puntualizó- las dedicaciones exclusivas que le correspondieron al grupo del PP. «Non vai ser o portavoz do PP o que me ensine ética e estética», declaró el presidente de la corporación municipal. Defendió el trabajo del personal de confianza, cuyo coste, según dijo, representa el 0,5% del presupuesto. «Traballan desde as oito da mañá ata horas moi tardías».
El alcalde sostuvo que la rebaja que sufrirán los sueldos de los miembros del gobierno local es voluntaria y no forzada. Manifestó: «Debe saber o portavoz do PP que os concellos teñen a competencia de poñer os nosos soldos [el de los políticos] e o do persoal de confianza e que se pactaron con Partido Popular o inicio deste mandato».
En alusión a recientes manifestaciones de Castiñeira, Orozco manifestó que hablar de «despilfarro e paparotadas só se pode facer desde a maldade política; cómo se pode ser tan ignorante para dicir que o equipo de goberno se viu obrigado» a rebajarse los sueldos. Se preguntó si Castiñeira tendrá miedo de decirles a sus ediles que van a cobrar menos. Para Orozco, despilfarro «escríbese coa dobre pe do PP, e non hai máis que ver que fixeron cos coches que había na Xunta».
Castiñeira avisó en varias ocasiones (ayer lo hizo el Bloque) de los altos costes que tendrá el mantenimiento de los nuevos edificios construidos por el Concello. En referencia a Castiñeira, Orozco declaró: «Se o PP gobernase nesta cidade non teriamos escolas infantís, nin centros cívicos, nin museo da cidade». Acusó al portavoz popular de no tener «nin unha soa idea para Lugo».
El alcalde indicó que el PSOE envía a las reuniones de la mesa de contratación a ediles con dedicación exclusiva, que no cobran dietas; el PP, según él, sí manda concejales sin sueldo, y perciben las dietas.