Expertos analizaron la visión que tiene el pueblo calé de la enfermedad
10 jun 2011 . Actualizado a las 10:39 h.Para un gitano enfermo es difícil pasar desapercibido en un hospital, porque junto a él quieren estar hijos, nietos, hermanos, primos, tíos, sobrinos y demás familia. Si no puede ser en la habitación, al menos en la sala de espera o a la puerta del centro hospitalario. El origen de este comportamiento está ligado a la percepción cultural que tiene el pueblo calé de la enfermedad, puesto que la considera como un paso previo a la muerte. «Neles segue prevalecendo a obriga de estar ao lado do enfermo, e iso crea problemas. De ruidos, de moita xente na planta... E ?pouco? é sempre demasiado», explica el director territorial en Galicia de la Fundación Secretariado Gitano, Santiago González Avión. Este es solo uno de los fenómenos culturales que se analizan en las jornadas «Saúde e comunidade xitana», que desde ayer tienen lugar en el Hospital Lucus Augusti.
En torno a medio centenar de profesionales del ámbito sanitario y social participan en el seminario con el que el Secretariado Gitano pretende dotar a los técnicos de pautas y herramientas para solucionar problemas que aparecen a diario. Un ejemplo: muchos gitanos prefieren ir a urgencias en lugar de al médico de cabecera. En esa línea, González Avión señala que hasta que se universalizó la atención sanitaria, en el año 1986, a la población gitana solo la atendían en servicios de beneficencia o de urgencias. De ahí que, según explica, parte de la comunidad calé no haya interiorizado todavía el funcionamiento del sistema sanitario actual, y tenga dificultades para diferenciar, por ejemplo, la labor del médico cabecera y la que le corresponde al médico de urgencias. «É unha cuestión de arraigo, unha pedagoxía que require tempo e paciencia, porque hai algúns cambios que non están consolidados».
Cuestión de arraigo
Esa falta de arraigo también está detrás de los problemas en ingresos y admisión. Según indican los expertos, algunos gitanos no conocen que si en urgencias atienden antes a una persona que llegó después de ellos es por una cuestión de criterio -en función de la gravedad- y no de marginación.
crónica curso «Saúde e comunidade xitana» en el hospital lucus augusti