Un empresario pagó en dos meses 3.000 euros de cuatro recibos de luz

B.?L.

LEMOS

Un empresario sarriano tuvo que abonar en el plazo de dos meses más de 3.000 euros en facturas por el consumo eléctrico debido a la acumulación de recibos por parte de la empresa comercializadora, Gas Natural, y a la práctica de no realizar la lectura con periodicidad mensual, como determinan la ley y su contrato. El establecimiento comercial que tiene este sarriano abonaba una media de 600 euros al mes cuando el cobro lo efectuaba directamente Fenosa. Su consumo oscila entre los 470 euros en los meses más bajos, hasta los 700 e incluso 800 que puede alcanzar en agosto, cuando tiene más actividad.

A pesar de que desde hace años tiene un contrato que establece que la empresa le pasa la factura todos los meses, ahora las está recibiendo con un retraso de tres. Un recibo con fecha de lectura del 5 de octubre del año pasado le fue cargado en la cuenta bancaria el 22 de febrero de este año, por un importe de 1.334,58 euros. El 3 de marzo último le pasaron uno de 473,63 euros que correspondía a la lectura del 4 de noviembre del 2009; el 4 de marzo le pasaron otro de 519,94 euros correspondiente a la lectura del contador del 5 de enero, y el mismo día le cargaron el tercero seguido por 714,50 euros, por la lectura efectuada el 2 de diciembre del año pasado.

Esta situación se seguirá repitiendo en el futuro, al menos el próximo mes o dentro de dos, porque ayer, según señala, le fueron a leer el contador pero en marzo no lo hicieron, con lo que ya se le acumulan dos mensualidades. El empresario afirma que, aunque hasta el momento no ocurrió, al cargarle en la cuenta varios recibos casi seguidos y cantidades importantes, existe el riesgo de que en alguna ocasión no disponga de los fondos suficientes. En ese caso le cortarán el suministro eléctrico, con el consiguiente perjuicio y gastos a mayores, o bien tendrá que pedir un préstamo, que igualmente tiene costes destacados y trámites.

Recibos ininteligibles

Gas Natural también envía unos recibos con unas claves difíciles de interpretar, que el empresario sospecha que incluso ocultan tarifas basadas en parámetros tomados en los picos de mayor consumo. Señala que en los recibos de Fenosa estaba claro el consumo en la anterior lectura y el de la última, pero ahora queda oculto con claves como P-1, P-2 y P-3, difíciles de interpretar y que dificultan las reclamaciones.