Un delito de atentado y tres faltas de daños y lesiones, son las imputaciones que acumula un joven que debía ser juzgado ayer en la capital lucense, entre otras cuestiones por romper los árboles ornamentales de la calle Bispo Aguirre de Lugo. B.F.G. se enfrenta a una petición del fiscal de dos años de prisión y casi tres meses de multa con una cuota diaria de 12 euros. La vista tuvo que ser aplazada, lo que sucedió también en otras ocasiones.
El incidente que motivó las diligencias previas por parte del Juzgado de Instrucción número 5 sucedió a las seis y media de la mañana del 9 de septiembre de 2006. El imputado se encontraba en la citada calle con otra persona no identificada y comenzó a colgarse reiteradamente de los árboles, ocasionando con ello la rotura de las ramas de al menos tres de ellos.
Dos personas que caminaban por dicha vía observaron la acción, según el fiscal y recriminaron a los jóvenes. Éstos reaccionaron abalanzándose contra uno de los viandantes al que propinaron un puñetazo en la cara, lo que motivó que cayera en la calle donde siguieron dándole diversos golpes.
Agresión a un agente
Ante el cariz que tomaban los acontecimientos, una de las personas que llamó la atención a los acusados procedió a identificarse como policía nacional en prácticas en la comisaría de Lugo. Pidió a los agresores que cesaran con su ataque, ante lo cual B.F.G, supuestamente, se dirigió hacia el agente y le dijo que no le importaba que fuese policía «porque yo conozco gente más importante». A continuación le propinó un puñetazo en la cara, según hizo constar el fiscal en su escrito de acusación.
Como consecuencia de los hechos, uno de los lesionados tuvo una contusión craneal, erosiones en un labio y hematomas el codo izquierdo. Tardó en curar un total de 20 días de los cuales estuvo dos impedido para sus ocupaciones habituales.
El fiscal recuerda que no consta acreditado el importe de los daños ocasionados en los árboles, propiedad del Ayuntamiento de Lugo, sin embargo recuerda que es inferior a los 400 euros.
Por el delito de atentado, la acusación pública reclama para el imputado la pena de dos años de prisión; por la falta de daños 20 días de multa con una cuota diaria de 12 euros y por dos faltas de lesiones cuatro meses de multa con una cuota diaria de 12 euros.
El imputado también deberá hacer frente al pago de diversas indemnizaciones que oscilan entre los 660 y los 60 euros. También tendrá que pagar los daños que queden acreditados al Concello de Lugo.