Barreiro acude a Chantada para intentar evitar la ruptura del PP

LEMOS

29 oct 2009 . Actualizado a las 17:03 h.

El Partido Popular de Chantada podría estar a unas horas de partirse en dos. El presidente provincial del partido, José Manuel Barreiro, se reunió ayer por la noche con los concejales de esta formación y con Susana López Abella y Manuel Varela, las cabezas visibles de los dos sectores enfrentados. La posibilidad de un acuerdo parece muy remota.

Barreiro tenía que ir ayer a Chantada para participar en el acto de acreditación de los compromisarios que enviará la comarca este fin de semana al congreso provincial del partido. Esa era su agenda oficial y la que confirmaron fuentes de la dirección provincial por la mañana. Pero aprovechando que estaba allí Barreiro hizo el que puede ser el último intento de arreglar las cosas en la agrupación chantadina. Se citó con la presidenta local, Susana López, y con el portavoz del grupo municipal, Manuel Varela, en una reunión a la que también fueron invitados los concejales del PP en la corporación local.

Ese encuentro a tres bandas iba a empezar en torno a las nueve de la noche, pero el acto con los compromisarios, que se celebró en el hotel Mogay, se prolongó más de lo esperado. Empezó a las ocho de la tarde y a las nueve y media Barreiro todavía seguía allí, con Susana López y el resto de los compromisarios. Manuel Varela y los otros tres concejales que le permanecen fieles los esperaban para cenar en un lugar que ninguna de las dos partes quiso desvelar.

El objetivo de Barreiro es buscar un punto de encuentro para tratar de sellar la paz entre los dos sectores, pero en el contexto actual ese empeño parece poco menos que imposible. La comunicación entre Manuel Varela y Susana López es nula desde el congreso que a finales del año pasado le dio a ella el control del partido. La relación entre los dos, y por extensión entre los partidarios de uno y otro, no solo no se ha destensando con el paso de los meses, sino que ha ido a peor. La crisis tuvo su punto de inflexión en agosto, cuando los dos concejales próximos a Susana López rompieron la disciplina de grupo y empezaron a votar por su cuenta, sin atender a las indicaciones del portavoz municipal y siguiendo las directrices de la ejecutiva local. A partir de ese momento, se acabaron los disimulos y los dos grupos discrepan ya abiertamente en cuanto tienen ocasión.

El pleno de esta tarde

En el caso de que la reunión de ayer termine sin acuerdo, la ruptura será inevitable y Manuel Varela y los suyos se darán de baja del partido. La primera consecuencia sería la división del grupo municipal, porque ni Manuel Varela ni ninguno de los otros tres ediles que están de acuerdo con él tienen intención de dejar la corporación o de apartarse de la política local. El PP se quedaría con dos concejales y los otros cuatro seguirían por su cuenta, en principio como independientes no adscritos.

La reunión de ayer se celebraba en vísperas del pleno municipal correspondiente a este bimestre. En el orden del día no hay ninguna solicitud de cambio de grupo firmada por ningún edil, pero si los críticos del PP quisiesen iniciar el proceso podrían intentar colar la cuestión como una iniciativa de urgencia.

Sería el certificado de que la ruptura está consumada. Su salida del grupo municipal del PP no se haría efectivo hasta que lo ratificase la junta electoral central, pero eso ya sería un simple trámite.