El millón de euros que nunca se llegó a entregar

M.?C.?C.

TELEVISIÓN

Jorge Javier Vázquez pasa un mal trago en «Sálvame» por desconocer las bases de un concurso

19 feb 2010 . Actualizado a las 11:45 h.

Un experimentado presentador como Jorge Javier Vázquez, acostumbrado a abandonos de sus colaboradores y otras prácticas fueras del guión, sufrió, el pasado miércoles en Sálvame los rigores del directo. Desde esta semana, el magacín de Telecinco sortea un millón de euros, para aquellos que manden un mensaje o llamen desde un móvil a un número de teléfono. Según establece la dinámica del concurso, que se puede consultar en la web de la cadena, el presentador realiza una llamada seleccionada al azar ante notario, y si la persona contesta o ha enviado un SMS logra ganar un millón de euros en lingotes de oro. En el caso de que no haya repuesta se realizan otros intentos, pero el premio ya no es el mismo. Solo 1.200 euros. Las dudas de Jorge Javier Vázquez sobre el desarrollo del concurso le hicieron pasar un mal trago y sembraron las dudas en los espectadores ante la posibilidad de que se le estuviese negando un premio millonario a un concursante. En un momento del programa, el presentador anunció el inicio de esta prueba. Abrió una caja fuerte y cogió el sobre lacrado depositado en su interior. Realizó la primera llamada telefónica, y no hubo respuesta. Solo se activó un contestador. Aquí comenzaron las dudas de Jorge Javier Vázquez, quien anuncia que realizará una segunda llamada para que otro concursante pueda optar al suculento bote. Aquí sí hay respuesta. Se trata de Juan, de Hospitalet, que cumple con los requisitos para optar al premio de consolación, no al del millón de euros, al tratarse de la segunda llamada realizada. Pero Vázquez parece desconocer este hecho. «A ver, me acaban de decir que, por no ser el primer número seleccionado en la caja fuerte sino el más cercano, te llevas un premio de consolación, pero me gustaría saber cuál es? (pausa y suspiro) ¡Un lingote valorado en mil doscientos euros!», explica en directo. «Me están entrando unos sudores fríos y necesito una explicación». El presentador, al igual que el público, dudan sobre lo que ha ocurrido. Vázquez recibe la información que solicita a través del pinganillo (un pequeño aparato colocado en la oreja con el que recibe instrucciones desde control central) y entiende lo que ha ocurrido. El concursante también, y no muestra quejas por los 1.200 euros que ha conseguido, tal y como se establece en las bases del concurso. Fueron momentos de incertidumbre que concluyeron cuando el presentador asumió con profesionalidad su error. «Ay, claro, es que yo no lo sabía».