Interpreta a Jessi en «Sin tetas no hay paraíso», la serie que Telecinco ha trasladado a los domingos y que intenta recuperarse de la pérdida del Duque
13 oct 2009 . Actualizado a las 12:32 h.María Castro ha tenido una semana estresante. Jornadas de once horas diarias de trabajo para finalizar la grabación de la nueva temporada de Sin tetas no hay paraíso , una de las series más rentables de Telecinco que la cadena programa ahora la noche de los domingos.
-Han estrenado la tercera temporada. ¿Habrá cuarta?
-En principio sí, pero en este sector lo de los contratos no es ningún seguro de vida, porque se puede caer la serie en cualquier momento, pero esperemos que no sea así. Seguiremos grabando hasta mayo.
-La serie se ve ahora los domingos. No va mal de audiencia (15,3% en el último episodio), pero ha bajado respecto a las otras temporadas. Parece que no les ha favorecido el cambio.
-Es una ficción que por temática y tradición siempre había estado los miércoles y los jueves. Jugar a cambiar de día es un poco problemático y estábamos empezando tarde, a las once, mientras otros canales lo hacen a las diez. Hemos probado adelantándola y quitando un poco de publicidad.
-¿Hay más factores?
-La serie es casi nueva. Hay cinco personajes que se mantienen, pero han cambiado, aunque el fondo de la trama se mantiene. La gente tiene que adaptarse, y ya no es nuevo hablar de que la audiencia está mucho más repartida. Conseguir un 30%, como antes, es muy difícil.
-¿Y no será que la ausencia del Duque se nota mucho?
-Por la calle, la gente nos seguía preguntando por él, pero luego nos decía que cuándo empezábamos. No creo que sea así. Es innegable que Miguel Ángel Silvestre [el Duque] atraía mucho al público, femenino y masculino, pero eso no quiere decir que el resto de la serie no valga para nada. Yo creo que el Duque era un elemento más que funcionaba, pero hay otros personajes que seguimos dando guerra. Creo que la gente se va a enganchar más, porque la trama está mucho más desarrollada y hay más intriga.
-A usted la crisis parece que no le ha afectado.
-Quejarme ahora sería un pecado. He cumplido todos mis sueños. Trabajar en una serie nacional con un personaje grande y muy atractivo para mí. Hacer Los muertos van deprisa , Una bala para el Rey , las campanadas el pasado año... No me va mal. Además, Telecinco me ha contratado durante dos años en exclusividad. Esto me ha dado estabilidad.
-¿Ya ha pensado en su futuro?
-Ojalá tuviera una bola de cristal. Yo estoy muy contenta hoy por hoy, pero mi situación es un poco complicada, porque mi vida personal está en Vigo y la laboral en Madrid. Cada fin de semana vuelvo a Galicia. Lo hago encantada, pero, por otro lado, me agoto. Cojo un avión, veo a toda la gente que quiero, pero sé que tampoco esto puede ser eterno. O vuelvo a Galicia o me traslado definitivamente a Madrid. Aún soy joven y no tengo compromisos familiares. Pero, como no sé lo que va a pasar, prefiero no agobiarme.