El Gobierno se reunirá «en unos días» con las cadenas de televisión para estudiar y proponer vías alternativas de financiación que permitan mayor holgura y facilidades a los operadores privados en tiempos de crisis. Así lo anunció ayer la vicepresidenta primera de Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, un día después de que Zapatero manifestara que habrá una reducción drástica de la publicidad en las televisiones públicas. De la Vega ha descartado la implantación de un canon para financiar TVE.
Poco ha explicado De la Vega acerca de las medidas que contempla el Gobierno para esta drástica reducción publicitaria. El Ejecutivo planteará, según sus palabras, «un modelo que respete la independencia, calidad, servicio público y sostenibilidad económica comprometidas». Los dos primeros objetivos ya están cubiertos, «pero el tercero, no es que no sea sostenible sino que el modelo de financiación constituye una distorsión en los modelos europeos», afirmó.
El Ministerio de Industria está trabajando desde hace unos meses en proponer vías alternativas de financiación para las públicas «que no graven los presupuestos», reiteró De la Vega, pero solo adelantó que el nuevo modelo se concretará en «unos días».
La oposición no ha tardado en reaccionar al anuncio del presidente de Gobierno. Para el PP, Zapatero se ha comprometido públicamente a esa reducción drástica de la publicidad «sin tener ni idea» de cómo va a financiar TVE, según expresó la portavoz popular en el Congreso de los Diputados, Soraya Sáenz de Santamaría.
«No se sabe si va a ser con cargo a más déficit o con un canon para algunos o para todos; en definitiva, el Gobierno ha construido la casa por el tejado», subrayó.
Por su parte, el diputado de IU Gaspar Llamazares ha señalado que el Ejecutivo está utilizando al canal público como «moneda de cambio» con las televisiones privadas «por la pérdida de imagen pública».