El cambio de registro de la actriz ourensana

La Voz

TELEVISIÓN

05 mar 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Míriam Gallego siempre ha sido un rostro amable de la televisión. Ella reconoce que sus papeles han sido los de mujer dulce, con cierto aire de inocencia, como el de Claudia Montero en la serie de Periodistas. Nada que ver con Lucrecia, una marquesa déspota, irónica y con un gran deseo de poder. «Es la primera vez que hago algo así en televisión y estoy feliz con este cambio de registro, aunque el personaje no tiene nada que ver conmigo, ni como soy».

Al igual que sus dos compañeros de reparto, su residencia habitual está en Madrid. «Llevo quince años viviendo aquí y ahora intento compaginar mi trabajo con mi maternidad», explica. En Águila roja ha trabajado duro. Las grabaciones en exteriores se han realizado en condiciones extremas. «En julio hemos llegado a superar los cuarenta grados y moverse con los trajes de época que llevamos no es nada fácil».

Míriam no compartió escenario ni rodaje hasta ahora con Francis Lorenzo. Si lo hizo en el teatro con Javier Gutiérrez en Barcelona con la obra Santa Cruz . «Son grandes profesionales y excelentes personas, valores de una serie coral como es Águila roja que creo que va a tener largo recorrido en televisión. Es atípica, distinta. No hay médicos ni policías ni abogados».