«Seguiré en vilo hasta julio, porque aún no tengo plaza para mi hija»

xulio vázquez VIGO / LA VOZ

GALICIA

10 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Estaba anotada en una lista para que a su hija le asignasen una plaza subvencionada por la Xunta en una guardería de Vigo, pero, por muy poco, se quedó a las puertas de conseguirlo. La viguesa Tamara Pérez Vázquez (23 años) es una más de las muchas madres gallegas con este problema. Pero, para colmo, se da la circunstancia de que a ella la van a contratar para trabajar en otra guardería distinta y no quisiera verse en la obligación de tener que llevar a su hija con ella. «Porque puede confundir mi papel de profesora con el de madre y lo tendría muy complicado para evitarlo», dice.

Tamara Pérez vive en el barrio de O Calvario y se había apuntado para la guardería A Galiña Azul, que está en una de las calles de esa zona de la ciudad. Sin embargo, solo cogieron a cinco niños a punto de cumplir los 2 años, como su hija. «Considero que son muy pocas estas cinco plazas que subvenciona la Xunta para niños de esas edades, aunque se trate de una guardería pequeña. Porque en el barrio de O Calvario hay muchos niños. Ahora sigue en una lista de espera de 150. Su consuelo es que ocupa el quinto lugar.

«También me queda la alternativa de aguardar por el cheque bebé para una guardería privada. Pero, para la que yo solicité, tendría que pagar muy poco», afirma. «Lo único que me dicen es que tengo que esperar hasta el próximo mes de julio a que salgan las nuevas listas, con el fin de saber dónde ubican a los niños, por lo que voy a seguir en vilo», añade.

Está dispuesta a agotar todas las posibilidades antes de optar por una privada y, en todo caso, sería en la que ella comenzará a trabajar en el mes de septiembre. Además, es la fecha que le interesa para su hija. Reitera que dará clases de música y psicomotricidad, y que no le gustaría tener que andar con su hija de un aula para otra, para evitar la coincidencia entre ambas. Tiene otro niño de mayor edad y, curiosamente, también figura en una lista de espera para entrar en el colegio elegido. Dice que su marido, en este momento, está en el paro. Por ahora, solo le queda aguardar a que la Xunta disponga de más plazas.