Mató en un atropello a dos peatones que ocupaban la calzada e iban sin chaleco
10 feb 2011 . Actualizado a las 11:30 h.El Juzgado número 1 de Ponteareas imputó un delito contra la seguridad vial al conductor novel, E.?R.?E., que quintuplicaba la tasa de alcoholemia y atropelló mortalmente a una pareja, de 80 y 60 años, que caminaba por la calzada el pasado domingo de madrugada en As Neves.
El joven, que no llegó a ser detenido, acudió a declarar el martes al juzgado de guardia de Ponteareas. La Fiscalía explicó que en un primero momento no ha pedido una imputación de doble homicidio por imprudencia porque la Guardia Civil de Tráfico tramitó el asunto como un caso ordinario de conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas y porque, según las primeras investigaciones, los peatones caminaban ocupando parte de la calzada, no llevaban prendas reflectantes e iban por la derecha en el mismo sentido de la marcha del coche cuando debían hacerlo por el lado izquierdo.
De todas formas, las mismas fuentes advirtieron de que la investigación continúa abierta y no se descarta que, más adelante, haya más cargos. El Tribunal Superior de Xustiza confirmó ayer que la instrucción judicial está pendiente del informe que elabora la Guardia Civil.
La clave del caso reside en saber si la elevada tasa de alcoholemia impidió al conductor reaccionar para evitar el atropello o si, por el contrario, era imposible evitar el impacto porque se encontró a los peatones de repente, sin tiempo para esquivarlos.
El conductor, de 20 años, dio positivo en las dos pruebas que le realizaron los agentes, en una la tasa fue de 0,76 y en la segunda de 0,79, aunque se adopta la más beneficiosa para el infractor. Superaba con mucho el límite de alcoholemia establecido para poder conducir (0,25), aunque al ser novel ya es positivo si pasa de 0,15 en la prueba de aire.
El delito de alcoholemia que se le imputa hasta el momento está castigado con una pena de tres a seis meses de prisión, con una multa o con trabajos en beneficio de la comunidad, además de la privación del carné entre uno y cuatro años, que se aplica en cualquier caso.
Los dos peatones que murieron atropellados, Manuel Carballo González y María Álvarez Gil, regresaban de madrugada a su domicilio tras asistir a una verbena en las proximidades. No llevaban chalecos reflectantes, aunque quienes conocían a Manuel aseguran que siempre se lo ponía para caminar por la carretera.