La Xunta endurece las condiciones y reduce a la tercera parte las solicitudes reales
26 ene 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Feijoo practicó en el Rexistro de Demandantes de Vivenda que implantó el bipartito ha rebajado a la tercera parte los gallegos que aspiran a acceder a un piso protegido, de 34.000 a 13.000, pero las solicitudes siguen desbordando la oferta en una comunidad donde la crisis del sector ha penalizado el parque inmobiliario de precio tasado. Galicia solo tramitó el año pasado 1.568 calificaciones definitivas para estas viviendas, un volumen que representa menos de la mitad de las otorgadas en el 2007 (3.959) y que queda lejos de satisfacer la demanda que la Xunta defiende como real.
El actual Ejecutivo sostiene que heredó un registro inflado, ya que para la inscripción únicamente se exigía el carné de identidad. Como los demandantes solo tenían que acreditar sus circunstancias familiares si resultaban elegidos en el sorteo de las viviendas, los procesos de selección se prolongaban y transcurrían años desde que el promotor solicitaba el reparto hasta que se vendía el último piso, porque muchos no cumplían los requisitos. Eso llevó al Gobierno de Feijoo a zanjar el registro anterior y aprobar un nuevo decreto, que obliga a los demandantes a presentar para inscribirse, entre otros documentos, la última declaración de la renta y el certificado que acredite que no posee otra vivienda. Con esta reforma, el registro pasó de 34.135 demandantes en mayo del 2010, cuando se cerró, a los 13.058 actuales, concentrados en su mayoría en las principales urbes y su entorno.
Peticiones para ocho años
Además, en los sorteos solo entran aquellos aspirantes que expresen su deseo de acceder a las viviendas de esa promoción, lo que debe agilizar los procesos y evitar las renuncias de aquellos adjudicatarios que realmente no estaban interesados. La Xunta calcula que, al suprimir estas y otras distorsiones en los procedimientos, la tramitación previa a la concesión de los pisos se rebajará de 18 meses a 6.
Pero el mercado gallego no está en condiciones de atender esta demanda en plazos razonables. Si hay 13.058 gallegos que cumplen las condiciones para acceder a un piso protegido y cada ejercicio se levantan en la comunidad 1.500 viviendas con ese régimen, el sector tardaría al menos ocho años en cubrir las necesidades actuales. Aunque ese plazo podría atenuarse con la salida al mercado de 3.789 pisos de precio tasado que, según el Instituto Galego de Vivenda e Solo, cuentan con la calificación provisional pero no disponen todavía de la definitiva, con lo que están en construcción o paralizados en espera de que escampe la crisis. Tampoco para los compradores potenciales es un buen momento, por la pérdida de ayudas estatales que iban de 5.000 a 12.000 euros.
Fomento cifra en 37.768 las viviendas de nueva construcción que están sin vender en Galicia.