Feijoo se compromete a no detener ninguna obra empezada

EFE

GALICIA

El presidente de la Xunta aseguró hoy que sí se podrían ralentizar otras obras de escasa entidad o «discutibles».

20 sep 2010 . Actualizado a las 15:03 h.

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, aseguró hoy que, pese a la caída del presupuesto, el próximo año se acometerán obras nuevas y no se paralizará «ni un solo kilómetro» de las ya empezadas, aunque sí se podrían ralentizar otras de escasa entidad o «discutibles».

Durante una conferencia-coloquio pronunciada esta mañana en el foro Nueva Economía, el presidente gallego rebatió la afirmación de los socialistas de que la Xunta no acometerá obras nuevas en 2011 a raíz del recorte presupuestario.

A este respecto, confirmó que en unos días el conselleiro de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras, Agustín Hernández, detallará al Gobierno las reprogramaciones de infraestructuras que va a demandar como consecuencia de la disminución de los ingresos.

«Por supuesto, iniciaremos obras nuevas», como la autovía de la Costa da Morte, subrayó. «Vamos a hacerla», apuntó el presidente, que recordó que el PP había planteado un plan de infraestructuras para esta zona tras el desastre del Prestige.

«Lo que no puede ocurrir es que nos olvidemos de lo que pasó, mientras estuvieron financiando infraestructuras en zonas que no eran la cero», ante lo que insistió en que la autovía es un compromiso y «obra nueva cien por cien».

También insistió en que se va a acometer el desdoblamiento del corredor del Morrazo, porque así lo aconseja la actividad económica de la zona, la intensidad del tráfico y la seguridad vial. Por tanto, espera adjudicar estas dos «grandes obras nuevas» en los próximos meses.

El presidente de la Xunta insistió en que hacer «el mayor hospital de España», el nuevo de Vigo, «es una gran obra nueva», al igual que sustituir el viejo de Pontevedra por otro o el nuevo plan director del de A Coruña, o licitar 23 nuevos centros de salud.

«Claro que hay obra nueva», insistió el jefe del Ejecutivo, que recordó el compromiso de adjudicar 900 millones de euros en «la infraestructura de siglo XXI», la inversión tecnológica para cubrir las zonas oscuras de Internet.

En todo caso, apuntó que no se considera obra nueva, pero supone un gran esfuerzo presupuestario, la apertura del hospital de Lugo, que obligará a invertir en tecnología y equipamiento entre 40 y 50 millones de euros.

«Ahora bien: si hablamos de pequeñas infraestructuras, o infraestructuras discutibles, ahí si que se notarán los efectos del adelgazamiento del presupuesto», afirmó el jefe del Ejecutivo gallego.

En todo caso, insistió en que en la Xunta se comprometen «a no paralizar nada que está en curso», por lo que no quedará ningún túnel o viaducto sin concluir, ni un kilómetro de autovía de las que se empiece sin finalizar.

Además, recordó que la Xunta recurre a lo que hace cualquier familia, «pagar a plazos» las obras, e indicó que esta fórmula permitirá que la caída de las inversiones pasará del 40 al 20 por ciento.

Finalmente, indicó que se mantendrán las grandes inversiones, y se van a «adelgazar las prescindibles», por lo que vaticinó una pequeña afectación al empleo por estos recortes.