Los investigadores descartan que fuese un asalto y creen que el fuego estuvo originado en un cortocircuito
29 jul 2010 . Actualizado a las 02:19 h.Un virulento incendio que, según las primeras investigaciones, pudo deberse a un cortocircuito, calcinó casi por completo en la madrugada de ayer la antigua capilla de Os Remedios, situada en pleno casco urbano de la capital ourensana. Fue un vecino de la zona quien, hacia las siete menos cuarto de la madrugada, observó cómo del interior del templo, del siglo XVI, salía humo. Avisó enseguida a la Policía Local, lo que permitió que se pusiera en marcha un dispositivo de extinción que movilizó a diez agentes del cuerpo de bomberos de la capital, desplazados en dos vehículos autobomba y una auto escalera.
Eso sí, para entonces ya era tarde -se cree que el fuego se inició mucho antes de que se diese la primera voz de alarma- porque cuando los bomberos lograron acceder al templo las llamas estaban ya muy extendidas, sin que pudiera ya evitarse que el fuego devorase todo el interior de la ermita y parte de la techumbre.
Además, las maderas y barnices del retablo y los bancos actuaron como acelerantes, lo que provocó que, en poco tiempo, quedase reducido a cenizas el interior de uno de los templos más emblemáticos de la ciudad de As Burgas, situado en las inmediaciones del puente romano. El conjunto que forman ambos está catalogado como bien de interés cultural.
Miembros del equipo de Policía Judicial de la comisaría de Ourense se personaron en el edificio para realizar una inspección ocular, ya que en un primer momento no se descartó que el incendio hubiera podido deberse a un sabotaje. Sí se comprobó que cuando comenzó el fuego el templo estaba cerrado con llave y que en todas sus ventanas hay rejas que no habían sido forzadas, lo que hace improbable que alguien hubiese podido asaltar el recinto.
Llevaba días cerrado
También se planteó la hipótesis de que una vela encendida hubiese podido causar el desastre, aunque esta explicación también se descartó porque el templo, en el que se celebra misa los sábados, llevaba cerrado varios días. Las investigaciones han permitido conocer que las llamas se originaron en mitad del templo, en la zona de bancos, y que desde ahí se fueron extendiendo por todo el interior. La teoría más probable, con todos estos datos, es que la antigüedad del sistema eléctrico hubiese propiciado un cortocircuito que desencadenó el incendio.
Pese a que no se pudo hacer mucho por salvar el interior, apenas quedaron algunas tallas, las labores de extinción se prolongaron durante más de cinco horas, debido a lo laborioso que resultó sofocar el fuego que persistía en las cornisas. El recinto permanece ahora acordonado y la estructura deberá ser apuntalada para evitar que pueda producirse un derrumbe.