El edificio Odriozola, situado en la céntrica calle de García Barbón, se desplomó el 2 de marzo de 1999 y provocó la muerte a una vecina. Dentro de cinco meses se cumplirán once años de la tragedia y el Juzgado de Instrucción número 5 está a punto de finalizar los trámites. La larga espera se debe a que más de una decena de acusados y damnificados deben examinar, uno por uno, un voluminoso informe de 3.000 folios. Dos de los vecinos que perdieron su piso en el accidente ya han fallecido. La farmacéutica María Dolores López, que se juega la licencia de su negocio a causa del derrumbe, es una de las demandantes. «En marzo hará once años que llevo a la espera del juicio. Hace meses que no me llegan comunicaciones ni avisos del juzgado. Creemos que está a punto, a ver si es cierto, pongamos una vela. Este es el caso más atrasado de Vigo y quizás de España, pero no pasa nada, nadie le dice nada a la jueza y luego, por una tontería, arman un escándalo tremendo», afirma. La propietaria de la farmacia tuvo que alquilar otro local frente a su antigua ubicación, en la Milla de Oro, una zona vip de Vigo. «El retraso de la Justicia me hizo más daño que la caída del edificio», dice. Recuerda a la vecina Carmen Ovenza, aplastada por los cascotes. «¿Qué voy a pensar por este retraso? He pasado por todas las fases. Ya hemos tirado la toalla», dice María Dolores.