Mueren ocho niños en un tiroteo masivo en Luisiana, Estados Unidos
Los agentes están seguros de que la muerte se produjo por un ajuste de cuentas por un asunto de droga
17 sep 2009 . Actualizado a las 13:27 h.Las versiones se amontonan sobre la mesa del cuartel de la Guardia Civil de Carral. Las razones por las que mataron de un disparo en la cabeza a David Pérez, de 33 años, eran a última hora de la noche de ayer una incógnita. Si bien los investigadores dan por sentado que la droga está detrás del crimen, se abre un abanico de posibilidades sobre el autor y, más aún, si el asesino acertó con su víctima o cometió el error de matar a la persona equivocada.
Es muy probable que David Pérez se encontrase a la hora, las nueve y media de la noche, y en el lugar equivocado, el piso de un colega. Hay fundadas sospechas de que el asesino quería matar a su amigo y David Pérez se cruzó en el camino. Esta versión cobra peso. Según fuentes judiciales, David estaba en el piso de su amigo Horacio Longueira, en el cuarto B del número 3 de la Rúa do Pan, de Carral, viendo el partido del Real Madrid. En el descanso llamaron al timbre. Fue a abrir David y, allí mismo, en la puerta, le pegaron un tiro en la cabeza. Quien lo hizo desapareció, y la Guardia Civil, sin tener claro a quién buscaba, rastreó el municipio durante todo el día.
De lo que sí se tiene certeza es de que David y Horacio estuvieron por la tarde juntos. Recorrieron algunos establecimientos de Carral, como la cafetería Barcés, donde coincidieron con el padre de Horacio, y la vinoteca Muíño Vello. Pero a la hora del partido entre el Real Madrid y el F.?C. Zúrich, a las 20.45 horas, ambos decidieron verlo en la casa que tiene Horacio en la Rúa do Pan. Lo que sucedió allí dentro es la clave. Se sabe que el primer tiempo del partido lo vieron sin problemas. Pero sobre las 21.30 horas una vecina oyó un «ruido seco, pero no sabría decir si era un objeto que cayó al suelo o un golpe, por lo que no le di importancia», dijo. Era un disparo, el que mató a este vecino de Barcia (Carral) que contaba con antecedentes por tráfico de droga.
Al oír el disparo, según familiares de la víctima, Horacio corrió a la puerta y se encontró a David en el suelo con un orificio de bala en la cabeza. Corrió a llamar al 112 para contar lo sucedido y en minutos apareció la Guardia Civil y una ambulancia, que dio la vuelta al comprobar que ya nada se podía hacer por la víctima.
La otra hipótesis
Los agentes del instituto armado se llevaron a Horacio Longueira como principal sospechoso de la muerte porque tampoco está del todo descartada la posibilidad de que él fuese el autor del disparo, bien tras una discusión o por un desgraciado error al jugar o manipular una pistola. Durante toda la noche y el día de ayer permaneció declarando en el cuartel de la Guardia Civil, si bien a medida que pasaban las horas cobró fuerza la posibilidad de que este hombre de 31 años no fue el homicida, sino alguien que salvó su vida de milagro.