El primer encuentro entre ambos tras el homicidio ha motivado una investigación de la Guardia Civil
17 sep 2009 . Actualizado a las 02:08 h.Pese al tiempo pasado desde la muerte de la joven Laura Alonso a manos, presuntamente, de su ex novio Javier Cruz, los ánimos en la localidad de Toén, de la que ambos eran vecinos, parecen seguir muy agitados.
Prueba de ello es el episodio que, en la tarde del lunes, protagonizaron el padre de la víctima y el del acusado. Pese a que ambos prestan servicios desde hace años en las canteras de la localidad y probablemente sabían que, tarde o temprano, iban a tener que coincidir, el primer encuentro entre ellos después de los hechos terminó con la interposición de una denuncia en el puesto de la Guardia Civil.
Según confirmaron fuentes cercanas, el incidente tuvo lugar cuando el padre de Laura, Cesáreo Alonso, acudió a las instalaciones de la empresa después de realizar un viaje a Portugal. Al llegar, se encontró con la furgoneta del padre de Javier, Eduardo Cruz, lo que habría provocado en él un gran nerviosismo. Después, al encontrarse ambos, el padre de Laura habría amenazado al otro progenitor, exigiéndole, al parecer, que no volviera a presentarse por las instalaciones.
Poco después, Eduardo Cruz se presentó en las dependencias de la Guardia Civil para denunciar a Cesáreo Alonso por amenazas verbales. De ir adelante esa denuncia, el padre de Laura podría tener que enfrentarse a consecuencias penales.
Tensión en las familias
En todo caso, fuentes cercanas dicen que el episodio no revistió mayor gravedad y respondió a la situación de gran tensión en la que están viviendo las dos familias desde que el pasado 29 de agosto apareció el cadáver de Laura Alonso, de 19 años de edad, y después de que su ex novio se confesara autor de la muerte.
Sin embargo, todos esperan que la situación de crispación desaparezca con el paso del tiempo.