El arzobispo de Santiago advierte de la «banalización» del Camino y confía en la visita del Papa
GALICIA
El arzobispo de Compostela anunció ayer que la comisión diocesana designada por él para preparar la celebración del año santo tiene ya «todo programado con el fin de que sea un éxito». Asimismo, en una entrevista concedida a Radio Nacional de España, Julián Barrio manifestó su deseo de que el Papa visite la capital gallega en algún momento a lo largo del año próximo. «Dios quiera que pueda venir», declaró, para luego admitir que Benedicto XVI prevé presidir en Madrid la Jornada Mundial de la Juventud 2011 y la cercanía en el tiempo entre ambas citas podría frustrar la primera.
Barrio, quien se reconoció «sorprendido» por el constante incremento en la llegada de peregrinos al sepulcro del Apóstol, atribuyó dicho bum a una masiva «búsqueda espiritual». No obstante, expresó su preocupación por que se llegue a «desvirtuar» la dimensión religiosa del Camino, acerca de cuya «banalización» también alertó. Si eso sucediera, sentenció, la ruta perdería «el sentido para el que nació». Ante una más que probable «avalancha» de romeros en Santiago durante el Xacobeo, el arzobispo garantizó que su equipo de colaboradores «buscará la solución más adecuada posible», sin mayor precisión.
Restricción del acceso
En otro orden de cosas, Barrio aseguró que, debido al riesgo de contagio por gripe A, ha ordenado instalar en la catedral compostelana «todas las orientaciones» indicadas por la Consellería de Sanidade, así como aconsejar a los fieles que eviten ritos como el de besar la escultura del Apóstol. En paralelo a la ejecución de estas medidas, sopesa la adopción de otras de igual calado, por ejemplo, limitar el acceso de personas a la basílica a lo largo del 2010. Dijo que decidirse a ello finalmente «no es fácil», si bien un informe elaborado por expertos de la Universidade de Santiago sugiere su procedencia.
Consultado sobre sus relaciones con el Gobierno de Alberto Núñez Feijoo, el arzobispo sostuvo que transcurren en un clima «de colaboración». «Creo que la Iglesia -enfatizó- ha de tener siempre contacto con la Administración civil», pese a tratarse de «realidades independientes» la una de la otra.