Los aeropuertos gallegos sufren una crisis tres veces peor que la del 11-S

M. Cheda

GALICIA

El bache de la aviación comercial anula de golpe todo lo que las tres terminales habían avanzado desde el 2006

31 may 2009 . Actualizado a las 02:11 h.

Al igual que la economía real y las finanzas, la aviación comercial atraviesa una crisis de aúpa. La sufre Galicia, sus aeropuertos. De hecho, tan mal les van las cosas a estos que, en términos relativos, incluso les están yendo tres veces peor que cuando aquello del 11-S, en septiembre del 2001. Entonces, a raíz de los atentados de Al Qaida a las Torres Gemelas, la demanda se contrajo de un año para el otro casi un 5,5% en la comunidad autónoma, mientras que ahora su nivel de retracción, comparándola con la registrada 365 días atrás, supera la quincena de puntos. Así se deduce de analizar datos oficiales recientemente difundidos por Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (Aena).

Entre el 1 de enero y el 30 de abril pasados, de acuerdo con la citada fuente, desfilaron por las terminales de Galicia 1.233.729 viajeros, frente al 1.468.974 que lo habían hecho en iguales fechas del 2008. Es decir, en global se produjo un bajón del 16%, con un pico del 26% en Vigo y un valle del 6,2 en Santiago. Inédito en la década presente, tamaño desplome ha puesto freno a una racha de seis ascensos consecutivos. Además, ha anulado por completo lo que los tres recintos habían conseguido progresar a partir del 2006. Al cierre del primer cuatrimestre de aquel ejercicio, su cartera de clientes conjunta se situaba 4.566 individuos por encima de la cosechada en el arranque del 2009.

Lejos de mejorar, en el campo de la oferta los resultados de cualquier comparación temporal imaginable se agravan. A lo largo de las 120 jornadas inaugurales del año, en la suma de Lavacolla, Alvedro y Peinador despegaron y aterrizaron 16.828 aviones. Al ponerlas en relación con las 19.362 operaciones sobre pista que Aena había anotado 12 meses antes, se deduce que la actividad del sector en Galicia, como promedio, vino menguando de un período al siguiente a razón de entre 20 y 22 vuelos cada día.

Y, para ir dejándose tantos por el camino en tan corto trayecto, esos son muchos movimientos cancelados. De hecho, producto de tan acelerado empobrecimiento, el menú actual de las aerolíneas en Santiago, A Coruña y Vigo ha involucionado, al menos cuantitativamente, a la situación del 2004, como refleja el gráfico reproducido sobre estas líneas.

A escala mundial, el sistema de transporte de personas por aire ha hecho crac. Tal como estaba montado, así de sobredimensionado, con el queroseno por las nubes y los márgenes de beneficio ajustados al tope, solo hacía falta un soplo de recesión económica general para tumbar este castillo de naipes. Apenas levantada la temida brisa, se desató un rosario de despidos, supresión de comodidades a bordo, fusiones, rutas muertas, frecuencias retiradas, flotas de saldo...

Consecuencia de ello, la red de Aena empezó este mayo con un 14,7% menos de los usuarios que acumulaba a idénticas alturas del 2008. Para Lavacolla, Alvedro y Peinador podría suponer, a tenor del último indicador interanual, concluir el 2009 hasta por debajo de los cuatro millones de viajeros.