Golpeó por detrás al turismo en Barrantes y cuadruplicó, con una tasa de 1,12, el límite legal para conducir
10 jul 2008 . Actualizado a las 11:43 h.Los agentes de una patrulla de la Guardia Civil de Tráfico se llevaron esta semana una de las mayores sorpresas de su trabajo cuando acudieron a prestar servicio en una colisión en una carretera provincial de Barrantes (Ribadumia) y se encontraron con que el supuesto causante del siniestro era un ciclista de 67 años que aparentemente estaba ebrio.
Y el etilómetro no dejó lugar a la duda, ya que el ciclista dio positivo con una tasa de 1,12 en la prueba de aire espirado. Es un resultado muy elevado y que cuadruplicaba el límite permitido en España para conducir vehículos de motor, fijada con carácter general en 0,25 miligramos de alcohol por litro de aire espirado.
Los agentes acudieron al lugar ante la llamada del conductor de un turismo que decía que su coche había recibido en la parte trasera un golpe causado por una bicicleta. Al parecer, el turismo se había detenido en una intersección cuando recibió el impacto y el conductor avisó a la Guardia Civil de Tráfico al comprobar el estado del ciclista.
El Reglamento General de Circulación establece en su artículo 21 que «todos los conductores de vehículos y de bicicletas quedan obligados a someterse a las pruebas que se establezcan para la detección de las posibles intoxicaciones por alcohol». En cualquier caso, la normativa obliga a someterse a los test de alcoholemia a cualquier usuario de una carretera que se vea implicado en un accidente, como fue el caso del ciclista de Barrantes.
El ciclista fue denunciado por cometer una infracción calificada de muy grave, por lo que será sancionado con 600 euros de multa. Pese a que superó la tasa penal (0,60), no cometió un delito porque no conducía un vehículo a motor. Por el mismo motivo, tampoco perderá puntos del carné.